sábado, 19 de julio de 2008

¡NO ESTOY LOCO!

¡Cuántas veces habremos escuchado las siguientes expresiones cuando se menciona la posibilidad de acudir a un Psicólogo!:
  • ¿Yo, al psicólogo? ¡Eso es para los locos!

  • ¡Ni que estuviera loco para ir al Psicólogo!

  • ¡No estoy loco! ¿Por qué no vas tú?

  • Yo no necesito ir a un Psicólogo.

  • ¡Un Psicólogo urgente... mi amigo se ha vuelto loco!
Lo primero que se suele pensar al mencionar a un especialista de la salud mental como es el Psicólogo es que uno debe estar mal de la cabeza. No es de sorprender esa vinculación prejuiciosa puesto que en los inicios de esta joven ciencia se trataba mayormente a personas con trastornos mentales.

Afortunadamente, esta errónea concepción ha ido cambiando con el pasar de los tiempos. En la actualidad, la gente no acude al Psicólogo únicamente cuando tiene un problema mental sino también cuando desea mejorar su calidad de vida.

En este último caso, hablamos de Promoción de la salud mental, la cual hace referencia a desarrollar o estimular factores protectores tales como la creatividad, el humor, la autoestima, la autonomía, etc.
A diferencia de la Prevención, que es cuando ya existe la posibilidad de la presencia de factores de riesgo tales como el consumo de sustancias tóxicas, la depresión, la violencia, las "malas juntas", etc.

Incluso las personas calificadas como saludables y exitosas, en algún momento de sus vidas, pueden requerir consultar con un profesional de la salud mental, ya sea en busca de consejería, asesoría o terapia para su autosuperación. El objetivo consiste en potencializar sus capacidades en temas tales como habilidades para la vida, toma de decisiones, solución de conflictos, asertividad, etc. y, lo más importante, que usted se sienta bien con el estilo de vida que haya escogido.

El Psicólogo no le impone lo que tiene que hacer, lo que hace es brindarle pautas o alternativas que probablemente usted no habría considerado para que, en último término, sea usted quien tome la decisión más conveniente para usted y para su relación con el entorno social.

Por todo lo anteriormente expresado, le invito a dejar atrás probables temores, prejuicios o indecisiones y pasar por la experiencia de recibir las herramientas que le permitirán llevar una calidad de vida más plena y satisfactoria tanto para usted como para los que le rodean, y así lograr un mundo mejor.