lunes, 22 de junio de 2009

AMOR A LARGA DISTANCIA

QUE HACER Y QUE NO HACER

Se agradan. Quizás hasta se aman. La cosa es que él o ella vive muy lejos. Y no estamos hablando de otra ciudad o distrito, sino de algo así como que sus canales de TV tienen distintos números y él los ve en distintos horarios. Aun así, ustedes están comprometidos a hacer que esto funcione. Por lo tanto, para ayudar a que su amor permanezca sólido, tenga en cuenta estos consejos proporcionados por parejas que han pasado por eso, para bien o para mal.

PLANIFIQUEN escapadas y visitas al menos cada seis semanas, o más frecuentemente.
“Mi ex y yo vivíamos en distintos países, así que hacíamos viajes que fuesen equidistantes. Tener estos mini-hitos ayuda a sobrellevar los sentimientos habituales de sentirse solitario”, declara Jane, 34. “¿Cuál es la mejor parte? Fueron los fines de semana más románticos que alguna vez haya compartido con alguien”. Si esto resulta demasiado costoso, planeen varios viajes pequeños, sincronicen sus tiempos de descanso y tomen vacaciones más largas unas cuantas veces al año.

NO FUERCEN las cosas.
Si no tiene ganas de hablar por teléfono, despídase dulcemente y luego aléjese de lo que sería una sesión maratónica. Y no insista que él/ella se quede a chatear cuando no esté con ganas. También algo que se debe tener en cuenta es, según Janine, 33: “El sexo por teléfono rara vez funciona cuando están en zonas horarias radicalmente distintas. Si ese fuese el caso, intente enviando mensajes de texto sugestivos cuando se sienta fogoso/a”.

CONSIDERE esto solo como una situación momentánea.
“Creo que lo máximo que puedes aceptar es estar un año sin definir claramente un objetivo en común, buscar la forma en que pueda vivir en la misma ciudad”, dice Samantha, 29, cuya pareja vivía en Miami mientras ella estaba en Brooklyn. De lo contrario, se corre el riesgo de pasar por lo que Chris Rock denomina un “representante”, aquel hombre que se presenta como desea y no como realmente es.

COMPARTAN gustos.
Solo porque no se ven todos los días no quiere decir que no pueden hacer cosas juntos. “Vayan a la tienda y compren los mismos libros y léanlos al mismo tiempo así tendrán algo nuevo y emocionante de qué hablar”, sugiere Meredith, 26, quien hacía eso con su enamorado cuando él estaba en Colorado y ella en Nueva York. “He leído con él horribles novelas de misterio que a él le gustaban—y terminé agarrándoles el gusto—y a su vez él leyó unas cuantas guías turísticas y me ayudó a planificar unas futuras vacaciones para ambos”. Actualmente viven juntos.

NO TEMAN terminar si no está funcionando.
Muy cierto, y esto se aplica a todo tipo de relaciones amorosas. Pero a veces las parejas se mantienen un poco más de tiempo cuando hay kilómetros de distancia entre ellos, pensando que si tan solo pudieran pasar algún tiempo juntos todo se resolvería. “Terminé con mi enamorado de larga distancia y hallé a alguien que vivía en mi misma localidad—y resultó mejor”, afirma Allison, 35, quien ya lleva un año casada con este último.

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