jueves, 9 de julio de 2009

¿LA TERAPIA AYUDA?

Testimonio de una paciente que acudió a terapia psicológica:

¿Te relajó no temer fracasar?

Exactamente. Ahora pienso que en la vida no todo tiene que salir perfecto. Uno tiene que arriesgar. Lo importante es hacer el esfuerzo e intentar. Obviamente que es bonito cuando todo sale bien.

¿Qué has aprendido de ti?

Que ya no tengo miedo. Que no me importa equivocarme, que si meto la pata no es un drama. Ahora me río de mí misma. Hoy lo que más me interesa de la vida, realmente, es que mis hijos tengan salud, que mi esposo esté bien, contento, que nos vaya bien como familia. Todo lo demás es secundario y pasajero. Lo que siempre será prioridad es mi familia. Cuando tengo un problema fuera de casa, sé que tengo mi refugio, mi lugar a donde regresar. Mi familia me da tranquilidad.

¿Cómo has hecho para mantener tu relación con tu esposo?

Nos queremos mucho. El es tan buena persona de esencia, lo valoro tanto que estoy agradecida y creo que a él le pasa lo mismo. No es fácil mantener una relación, pero cuando valoras lo que tienes, trabajas por mantenerlo. La intención es seguir, no damos por sentado que es para siempre. Mi único deseo es envejecer con él.

¿Qué puedes decir sobre tu cambio, tu paso del tormento a la luz?

Hoy creo que hay una luz y que todo depende del camino que quieres elegir. Hay personas que físicamente, por temas genéticos, nacen por ejemplo con depresión y luchar contra eso es muy difícil, pero nada es imposible. Todo es cuestión de voluntad, creo que todo tiene solución a pesar de la gravedad.

¿Sin terapia habrías aprendido que mereces lo mejor?

Creo que no. Sin ese espacio terapéutico creo que seguiría dando tumbos. Todo tipo de viaje interior es fundamental, sobre todo si tienes una historia complicada. Yo me buscaba complicación, siempre, me daba adrenalina y era espantoso.

¿Qué les aconsejas a las personas que andan metidas en rollos y creen que no hay solución?

Que busquen ayuda, no se puede solo. El primer paso de la sanación se da cuando aceptamos que estamos metidos en el círculo de tormento, cuando repites cosas que no te hacen bien. Lo segundo es preguntarse: ¿esto es lo que quiero para mi vida? ¿Así voy a vivir siempre? Si dices que no, empieza el proceso de cura.

¿Qué debió pasar para que te dieras cuenta de que no querías seguir viviendo así?

Fue una seguidilla de cosas. Un día, sintiéndome muy deprimida, hice un recuento de mis cuatro últimas parejas y noté que mis selecciones habían sido fatales, que yo siempre había salido mal parada y dije hasta aquí llegué.

¿Estar bien es una decisión?

Totalmente. Es una decisión. Es voluntad, por lo menos en mi caso fue así. Hay un montón de gente que encuentra en la inestabilidad una suerte de excitación y placer en el drama; si eso les funciona está bien, yo no juzgo, pero en mi caso yo preferí salir del círculo del sufrimiento. Cada uno vive su vida lo mejor que puede y como puede.

Cuando dejaste tu voluntad por el drama, ¿qué hiciste?

Busqué un terapeuta, ese fue mi camino. Hice 10 años de terapia y me sirvieron un montón. A los 2 años ya identificaba las situaciones de enganche, lo veía más claro. Entendí que no había mala suerte, que estaba donde estaba porque quería y así aprendí a salir más rápido. Dejé de hacerme la víctima y me responsabilicé de mis actos.

¿Nos gusta ser víctimas?

Un montón. Yo me pasé años creyéndome víctima de la vida y de todos. Un día me hice responsable de mis actos y de mis decisiones. Entiendo que el maltrato puede llegar a disminuir tanto una autoestima y hasta creer que no se puede salir, no puedo juzgar, pero siempre hay esperanza para ver la luz y salir.

¿Al final sí se puede?

Yo creo que sí, esa es mi esperanza siempre. Mi camino a la luz me llevó a mi esposo, ese fue mi mejor regalo. Es como cuando sales de buen humor, todo sale bien, todo funciona. Lo mismo pasa en la vida, cuando decides estar en la luz atraes cosas buenas.

¿Eres creyente de la atracción?

Totalmente, lo he vivido en carne propia. Uno vive atrayendo las cosas, está demostrado. No he leído nada sobre eso, pero creo en la fuerza de mi voluntad y de mi pensamiento. Sé que si me enfoco en algo se logran las cosas. Cuando comenzó el año me propuse que fuera productivo y lo estoy logrando. Yo me propongo hacer cosas.

¿Y tu mensaje es que si te equivocas no pasa nada?

Esa es la idea. Quien tiene temor a equivocarse en el fondo tiene un gran ego. Nadie es perfecto y claro que podemos meter la pata. ¿Qué importa? Hay que relajarse. Yo celebro cuando la gente emprende cosas y hace proyectos. Cuando invierte su energía en hacer.

Fuente: Eva
Por: Milagros Leiva Gálvez

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