jueves, 8 de octubre de 2009

TERAPIA PARA SUPERAR EL TRAUMA DE LA INFIDELIDAD

Por: Jesús Miguel Martínez (Venezuela)
Asociación Venezolana de Psicoterapia

La infidelidad y el adulterio son términos de difícil definición. El consenso social se inclina a considerar que se trata de "encuentros" sexuales voluntarios entre una persona casada y otrapersona que no es su cónyuge. La equidad entre los géneros no esta homogéneamente distribuida en estos conceptos ya que en muchos lugares solo se considera adulterio cuando una mujercasada tiene relaciones sexuales con alguien que no es su esposo, en otros cuando esta lo tiene sin el consentimiento del mismo. Sin embargo, hay culturas en donde se consideraculpable de adulterio a ambas partes aun cuando una de ellas no esté casada.

En este taller vamos a abordar el trabajo difícil de aproximarnos a una comprensión histórica evolutiva de la infidelidad. El origen del concepto de infidelidad es judeo-cristiano y halogrado un imposible: ha puesto de acuerdo al judaísmo, al cristianismo, al islam y el hinduismo. Todos ellos lo consideran en forma similar. El antiguo testamento prohíbe el adulterio en e lséptimo mandamiento. En esos tiempos el matrimonio era una transacción comercial y el adulterio se prohibía solo a la mujer (la propiedad) no al hombre (propietario). La responsabilidad recaía principalmente en la mujer considerada como la stasis, (origen del desorden).

La sociedad occidental fundamenta sus bases en los conocimientos revelados por la sociedad griega del periodo clásico, una cultura creadora de dioses entre los que la infidelidad era una constante como lo demuestran las nueve diosas y catorce mortales con las que Zeus tuvo "encuentros" sexuales. Afrodita más discreta solo se "encontró" con cuatro dioses y cuatro mortales. A partir de este momento la historia de occidente ha contado con episodios en los que la infidelidad ha sido una constante. Pericles dejó su esposa y sus riqueza por Astasia, la escritora de sus discursos, Troya vivió diez años de guerra cuando Helena, esposa de Menelao, lo abandona por seguir a Paris, la relación de Mesalina, esposa del emperador Romano Claudio, con sus numerosos amantes fue pública y notoria, así como Justiniano (emperador bizantino del siglo VI) se enamoró de Teodora, una bailarina de "strip tease" de la época. Desde las mil mujeres del harem del rey Salomón, a las "Cortes de Amor" popularizadas en el siglo XIII por Leonor de Aquitania y hasta el siglo XX en que una becaria de 23 años conmociono algobierno de EEUU y terminó millonaria, por hacer pública la infidelidad del primer mandatario de Estados Unidos, la historia se ha mantenido estable y coherente en torno al tema.

Podríamos decir que en cuanto a la infidelidad no hay nada nuevo bajo el sol. Veremos a través de esta experiencia que no hay normas inequívocas sobre que es la infidelidad y que es la fidelidad. Las personas están divididas en múltiples consideraciones que dependen de sus gustos y necesidades, van desde considerar que la pareja les es infiel si le gusta otra persona hasta pensar que solo es infiel si tiene sexo con otra persona en ausencia suya (si el cónyuge está presente puede no importarle). Terminamos en un sentido práctico por postular que la fidelidad ha de ser un acuerdo definido por los miembros de la relación.

Idealmente han de pactar, según sus respectivas creencias, que es lo que para ellos, como pareja, va a representar la fidelidad o la ausencia de ella.

Vamos a revisar las nuevas formas de infidelidad propias del postmodernismo. El impacto del sexo telefónico, el sexo virtual, el Sexting y la repercusión de los chats, Skype y Facebook sobre la concepción de infidelidad.

Buscaremos entender si realmente la infidelidad es necesaria, si finalmente juega un papel estructurador en la relación de pareja y en la sociedad, si es imprescindible, desde un punto devista genético, para la evolución de la especie, o si solamente son los aspectos sociales los que han influido sobre la definición del concepto en función de evitar el esfuerzo de criar y hacer herederos a los hijos de otros hombres.

Con la finalidad de aproximarnos a la psicoterapia de la infidelidad tenemos que entender las tendencias actuales que indican que 57% de los hombres y 54 % de la mujeres admiten estar siendo infieles.

Revisaremos en este taller las teorías mas aceptadas para explicar lo que lleva a uno de los miembros de la pareja a establecer un contacto sexual afectivo con otra persona, desde las populares teorías de Willard Harley, las emanadas de la experiencia clínica de numerosos expertos hasta las teorías genéticas y endocrinas.

Muy especialmente el taller hará énfasis en el hecho de que a lo largo de toda relación afectiva están siempre presentes al menos dos emociones: el amor y la rabia, veremos cómo ambas son necesarias, compañeras inevitables y como con ambas hay que aprender a hacer algo constructivo. Muchas personas tienen problemas para manifestar ambas, la mayoría se sienten más propensos a expresar el amor y por ello la rabia es, por lo general, reprimida y ocultada hasta que se manifiesta en forma explosiva, explosión que no resuelve constructivamente los conflictos que la generan, el producto final es el resentimiento y la necesidad de venganza. La infidelidad es en la mayoría de las ocasiones producto de lo anterior. El taller dirigirá las reflexiones de los asistentes a comprender las características de las emociones, a capacitar a los psicoterapeutas para asistir a sus pacientes en la tarea de aprender a hacer con las emociones algo constructivo.

Revisaremos, también, el impacto clínico de la infidelidad para entender cómo se establecen patologías de la esfera depresiva, ansiosa, obsesiva, paranoide y explosiva, desarrollaremos opciones psicoterapéuticas para minimizar los efectos de la infidelidad sobre la recuperación de los vínculos, para abordar las separaciones, la desconfianza, la rabia, la venganza y la decepción paralizadora, y de una manera profiláctica revisaremos las estrategias para contribuir a la fidelidad desarrollando en la pareja herramientas de negociación, expresión oportuna de las emociones, establecer un equilibrio entre admiración e idealización, resolver la rabia, comprometer a los pacientes con la satisfacción de las necesidades propias y la de su pareja, manejar el sentido de pertenencia.

Y por ultimo revisaremos las estrategias psicoterapéuticas para propiciar en los pacientes la aceptación de la responsabilidad compartida y la reparación en los vínculos erosionados por la infidelidad de uno o ambos miembros de la relación.

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