lunes, 4 de enero de 2010

ADOLESCENTES Y DEPRESION

Los adolescentes que se acuestan tarde son más propensos a deprimirse.

La investigación señala que quienes se acuestan después de las 12 de la noche tienen 24% más de probabilidades de presentar este trastorno.

Un reciente estudio estadounidense elaborado por un equipo de la Universidad de Columbia , en Nueva York, ha demostrado que los adolescentes que se van a la cama a partir de las 12 de la noche, así como los que presentan falta de sueño son más propensos a la depresión que los que se acuestan antes de las diez de la noche.

La investigación, que se ha realizado entre 15.500 jóvenes de 12 a 18 años y sus padres, ha constatado que aquellos que se acostaban después de las doce tenían un 24 % más de probabilidades de sufrir depresión. En el caso de los que dormían cinco horas o menos, el riesgo de depresión se elevaba hasta un 71 %.

Los datos referentes a un posible pensamiento suicida también se incrementaban en estos casos, registrándose un 20 % más de probabilidad en aquellos que trasnochaban y un 48 % en los que sufrían falta de sueño.

Según informa BBC News , en el Reino Unido cerca de 80.000 niños y adolescentes sufren depresión. Unos datos que ponen de manifiesto la gravedad del problema. Y es que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 20 años, la depresión será la enfermedad que más padecerán los seres humanos, por encima incluso del cáncer y los trastornos cardiovasculares.

Sorprendente también es el dato que se refiere a los adolescentes que aseguraron dormir suficiente, quienes tienden a deprimirse en un 65 % menos.

La mayor parte de los padres que colaboraron en el estudio fijaron las diez de la noche como la hora máxima a la que sus hijos debían acostarse. Por el contrario, un cuarto de los padres la fijaron a las doce o más tarde.

Datos:

◦James Gangwisch, jefe de la investigación, dijo que la falta de sueño podría afectar las respuestas emocionales del cerebro y conducir a la melancolía.

◦Esto afectaría a la habilidad para hacer frente al estrés cotidiano; viéndose también perjudicados el juicio, la concentración y el control de los impulsos.

Fuente: Peru21.pe

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