jueves, 14 de enero de 2010

PSICOLOGOS EN LAS EMERGENCIAS INTERNACIONALES

Declaración de la American Psychological Association (Asociación Psicológica Americana) sobre el papel de los psicólogos en situaciones de emergencia internacional

La siguiente declaración, publicada por la APA el 5 de junio de 2008, está destinada a orientar a los psicólogos con respecto a sus contribuciones de respuesta efectiva en casos de desastre. Se basa en las directrices internacionales para la intervención psicosocial, en las directrices de la Disaster Response Network, DRN (Red de Respuesta ante Desastres) de la APA , y en las directrices del Comité de Relaciones Internacionales en Psicología (CIRP) de la APA.

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La American Psychological Association (APA), respalda las Directrices del Comité Permanente Inter-Organismos (IASC, por sus siglas en inglés) sobre Salud Mental y Apoyo Psicosocial en Situaciones de Emergencia (2007). Estas directrices han sido desarrolladas a través de años de trabajo de cientos de profesionales de salud mental en todo el mundo, y están avalados por organismos de las Naciones Unidas y organizaciones no gubernamentales internacionales y locales que participan en la ayuda humanitaria internacional. Cualquier psicólogo u otro profesional de salud mental que desee consultar o responder en situaciones de emergencia tiene que estar familiarizado con estas directrices.

Las directrices del Comité Permanente enfatizan que:

- Toda persona candidata a brindar auxilio a una comunidad internacional deberá trabajar a través de una organización humanitaria establecida que opere en el país. Ejemplos de tales organizaciones son la Federación Internacional de la Cruz Roja y las Sociedades de la Media Luna Roja, UNICEF, Save the Children y otras organizaciones humanitarias.

- Los profesionales de la salud mental extranjeros y bien intencionados (que no estén afiliados a ninguna organización) deberán evitar viajar a las regiones afectadas por los desastres a menos que cumplan los siguientes criterios:

a. Haber trabajado anteriormente en situaciones de emergencia
b. Haber trabajado fuera de su propio entorno socio-cultural
c. Tener competencias básicas en algunas de las intervenciones incluídas en las Directrices
d. Tener conocimientos prácticos ya sea de la psicología comunitaria o de los principios de salud pública
e. Tener una invitación por escrito de una nación o una organización internacional establecida para trabajar en el país
f. Ser invitado a trabajar como parte de una organización que pueda mantener una presencia comunitaria sostenida en el área de emergencia
g. No centrar su trabajo en la aplicación de intervenciones (por ejemplo, el trabajo clínico), sino "proporcionar apoyo a los programas a nivel general, incluyendo la transferencia de habilidades y conocimientos prácticos al personal local, de modo que las intervenciones y apoyos sean ejecutados por personal local" (IASC, 2007 , pp 74-75).

Teniendo en cuenta estas directrices internacionales, los criterios anteriormente mencionados y la obligación ética de trabajo dentro de los límites de competencia (véase la norma 2.01, Código de Ética de la APA 2002), se recomienda que los psicólogos de los Estados Unidos no brinden servicios directos en los países extranjeros a las comunidades afectadas por desastres a menos que cumplan los criterios arriba indicados. Se recomienda que los psicólogos trabajen a través de organizaciones humanitarias locales que sustenten un modelo sostenido de intervención psicosocial y que apoyen en las funciones de consultoría y capacitación.

En la prestación de consultoría y recursos psicológicos sobre los procesos de recuperación para la población afectada, es importante que los psicólogos reconozcan las vastas diferencias culturales y de visión del mundo entre Estados Unidos y las regiones afectadas. Los miembros de la APA que trabajan para apoyar a la población en las zonas afectadas tienen que ser muy prudentes y tener una perspectiva multicultural en la formulación de recomendaciones. Por ejemplo, las formas en que las personas experimentan y expresan malestar a raíz de los eventos traumáticos no son las mismas en todo el mundo. Por otra parte, las maneras de aliviar esa angustia de una manera que se consideren apropiadas y útiles también son diversas.

Una respuesta psicosocial amplia para la recuperación requiere de la comprensión y la consulta con la comunidad local, los líderes de la salud mental y la propia población afectada. La simple traducción de los materiales y conceptos educativos occidentales no es suficiente, y una imposición de los enfoques de tratamiento y diagnósticos occidentales pueden ser perjudiciales para aquellos a los que se pretende ayudar. Las directrices del IASC describen en detalle algunas de las estrategias para evitar la falta de visión cultural, y los problemas asociados que se pueden generar.

Los investigadores deben ser conscientes de que existe la obligación de proteger a los seres humanos en la investigación internacional al igual que existe dentro de los Estados Unidos, incluyendo los códigos éticos y las directrices para la protección de los sujetos humanos (www.hhs.gov/ohrp/internacional).


Las funciones internacionales de los psicólogos de EUA

Ofrecerse para proporcionar información, consultoría o capacitación

Los psicólogos con experiencia en casos de salud pública y/o salud mental durante desastres, pueden ofrecer consultoría con organizaciones humanitarias reconocidas y/o ofrecer brindar capacitación a sus colegas internacionales. Se recomienda trabajar a través de organizaciones establecidas, como la asociación psicológica nacional u organizaciones multilaterales regionales y organizaciones no gubernamentales (por ejemplo, la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja). En caso que dichas organizaciones solicitasen la ayuda de psicólogos, es mucho más probable que se coordine con los organismos necesarios y se incorpore en la infraestructura de socorro.

Desarrollar relaciones de investigación en colaboración con psicólogos de las regiones afectadas

Las relaciones de investigación en colaboración puede ayudar a los profesionales locales de salud mental en el estudio de los aspectos psicológicos de estos eventos, sentando las bases para una respuesta aún más eficaz en acontecimientos futuros. La evaluación eficaz de las necesidades psicológicas, recursos y la evaluación de las intervenciones son áreas de especial importancia.


Las funciones de los psicólogos en los Estados Unidos

Apoyo a las personas que viven en los Estados Unidos y que hayan sido afectados por el desastre
Los psicólogos pueden buscar oportunidades en sus comunidades locales para prestar asistencia a las personas que viven en este país y que hayan sido afectados por desastres internacionales. Esto puede incluir a personas de la zona afectada y aquellos cuyos seres queridos se hayan visto afectados. También puede incluir a los trabajadores de ayuda internacional que hayan regresado a casa.

Promulgar directrices y normas internacionales
Los psicólogos en los EE.UU. se pueden informar acerca de las intervenciones psicosociales internacionales y pueden leer y difundir información acerca de las directrices y normas internacionales. Esto puede ayudar a asegurar una respuesta ordenada y verdaderamente útil.

Elaborar y promulgar una comprensión de las diferencias culturales en las respuestas a eventos traumáticos y de las intervenciones y estrategias eficaces de apoyo psicológico
El estrés traumático, las reacciones al estrés postraumático y las intervenciones adecuadas para la recuperación están profundamente arraigados en la cultura. La respuesta internacional no puede ser una cuestión de traducir y aplicar los modelos o estrategias estadounidenses. Toda intervención debe basarse en consultas con las comunidades locales y los conocimientos locales y basarse en un modelo de interacción sostenida. Los psicólogos se pueden informar acerca las diferencias culturales, espirituales, lingüísticas y nacionales, acerca de las condiciones políticas y sociales que conforman el contexto más amplio de situaciones de supervivencia, la prestación local de atención y las respuestas locales a las poblaciones afectadas, e incorporar esta información en su formación y consultoría.

Prepararse para el futuro
Instamos a los psicólogos que deseen ayudar en situaciones de emergencia a prepararse ahora capacitándose en salud mental en casos de desastre. Es probable que en los próximos años se siga requiriendo personas calificadas en consultoría y capacitación en zonas afectadas por desastres.

http://www.psicologosperu.com/