miércoles, 7 de abril de 2010

COMO EVITAR SER MANIPULADO

COMO EVITAR SER MANIPULADO

¿Estás dando más de lo que recibes en tus relaciones? En realidad, somos libres de actuar como queramos, pero ciertas personas eligen estar bajo el domino que otras ejercen sobre ellas, otorgándoles el poder de manipularlas, controlarlas, dominarlas y afectarlas negativamente. Eres tú quien le concede el poder a otro para que te afecte, aunque la mayoría de veces la esclavitud proviene de las limitaciones que nos imponemos a nosotros mismos. Cuando una persona se desvaloriza, y teme hacer valer su opinión, generalmente termina siendo víctima de todo tipo de abusos. Una vez que se han establecido las reglas del trato hacia alguien, cuesta mucho reeducar al otro para que cambie de actitud. Generalmente, el ser humano crea una imagen mental de cada persona y no vuelve a revisarla sino que se relaciona en función de esa información. Además si el otro tiene algún tipo de beneficio al manipularte, estará menos dispuesto a cambiar su actitud para liberarte. Empieza a decir que NO. Atrévete a decir que NO de vez en cuando, en cosas sin mayor importancia. Hazlo sin justificarte ni sentirte culpable. Recuerda que tienes el derecho a elegir en todo momento. Dilo con firmeza y con confianza. Comienza a hacerlo directamente mirando a los ojos de los demás para transmitirles tu seguridad. Lo que dicen tus ojos en los primeros segundos influye más que mil palabras. Recuerda que tu fuerza radica en el poder de la expresión corporal. Ten las ideas claras en tu mente antes de expresarlas. Revísalas y arma todos tus argumentos mentalmente. Toda persona tiene derecho a expresar sus ideas y tú no eres menos. Mantén tu postura centrada, de manera que puedas expresar "aquí estoy yo y ocupo mi espacio con serenidad y humildad".
Si eres de las personas que se han sentido utilizadas durante mucho tiempo en su vida, este es el momento apropiado para decir "sal de ahí". Cambia la forma en que te relacionas con esas personas que te afectan tan directamente. Por supuesto, el primer paso que hay que dar es quererte, valorarte, sentir y creer que tienes derecho a la libertad esencial, a ser quien eres y a ocupar tu lugar en el mundo. Y, por supuesto, tal vez asumas el riesgo de lo que significa perder quizás aquellas relaciones que te han acompañado durante tanto tiempo. Pero si te quieren bien, aceptarán tu cambio y por supuesto seguirán a tu lado. Y si no eran buenos amigos, o tenían algún tipo de diferencias en su relación contigo, se irán, pero abrirán espacio para que lleguen a tu vida personas más afines con tu verdadera naturaleza esencial. Sé tú mismo. Anímate y atrévete a vivir la vida de una manera distinta, mucho más positiva. Toma las riendas del control de tu vida para que puedas experimentar una situación personal mucho más satisfactoria y más plena.

1) RECUPERA EL CONTROL DE TU VIDA: Quítale el poder o la autoridad que le has concedido a ciertas personas para afectarte tan negativa y profundamente como lo hacen. Decídete. Corta ese cordón umbilical que te ha mantenido atado y amarrado a esas personas que con sus actos, gestos y comentarios te afectan tan profundamente. No les permitas que lo sigan haciendo. Por supuesto, la razón por la que todavía te afectan es porque en algún rincón de tu mente esperas que te reconozcan, que te califiquen, que te aprueben, o que celebren junto a ti tus éxitos y tus logros. Tal vez eso nunca suceda, pero puedes comenzar a celebrarlos tú, contigo mismo. Te recuerdo que tú tienes que convertirte en tu mejor compañía, y que una actitud más segura y más confiada hará que puedas vivir y experimentar relaciones mucho más satisfactorias y más libres.

2) ATRÉVETE A DECIR QUE NO: Esto es muy importante porque yo sé que muchas veces has pensado: “esta vez le voy a decir que no”, “esta vez le voy a decir que no puedo, que no quiero”, “que no me da la gana” en el peor de los casos, y unos segundos después te escuchas diciendo: “está bien”, “como tú quieras”, “cuando tú quieras”, “lo que te guste”, “lo que necesites”. ¿Hasta dónde y hasta cuándo sigues complaciendo a los demás? Inclusive muchas veces yendo contra tus verdaderos sentimientos y deseos. Respétate, valórate, siente que tienes el derecho a decir que “no” con cierta frecuencia, sobre todo cuando lo necesitas, cuando lo deseas, y que además decirlo con mucha gentileza y tranquilidad, no necesariamente te llevará a romper la relación que mantienes con esas personas que tienen tanto significado para ti, sino que por el contrario comenzarás a respetarte y harás que ellos te respeten con el paso del tiempo. Comienza por cambiar tu actitud y atrévete a decir con mucha seguridad: “lo siento pero no”.

3) EXPRESA LO QUE SIENTAS Y SIENTELO: aprende a expresar lo que deseas, lo que quieres, lo que necesitas, porque muchas veces complaces a otros pero no puedes complacerte a ti mismo. Animarnos a expresar lo que sentimos, el deseo, el interés que experimentamos en un momento dado, nos hace sentir parte del grupo, nos permite ocupar nuestro lugar en el mundo con mucha seguridad y mucha tranquilidad. La próxima vez que tus amigos o tus familiares te pregunten “¿a dónde quieres ir a comer?”, tú sabes dónde te gusta más, exprésalo con tranquilidad, ¿qué es lo peor que puede pasar?, que te digan en un momento dado: “no, no nos gusta tanto”, pues no, muchas veces tú has complacido a los demás. Date ese espacio y ese permiso, sobre todo si tus personas queridas desean hacerlo. Es para que tengas relaciones mucho más gratas y satisfactorias.

4) CUIDA TU POSTURA CORPORAL: Muchas veces decimos más con el cuerpo que con las mismas palabras. Para expresar seguridad y ese cambio que necesitas darle a tu relaciones con los demás, ajusta tu postura corporal: enderézate, baja los hombros, estira el cuello, mira hacia arriba, abre bien los ojos, quita ese apretado del entrecejo que siempre te acompaña y que te hace lucir como amargado y cansado, y sonríe. Y luego habla con mucha firmeza, con mucha gentileza y con mucha claridad. Estos pequeños ajustes en la expresión que le das al mundo harán una diferencia enorme en tu relación con otras personas, sobre todo con aquellas personas que han ejercido cierta manipulación o presión sobre ti. Es una forma de decirles: basta, a partir de ahora nos vamos a relacionar de una manera mucho más equitativa, en donde el dar y recibir obedezca a un gran sentido de reciprocidad, respeto y justicia. Con tu actitud puedes hacer la diferencia.

5) ESTABLECE TUS LÍMITES: Con esto no quiero decir necesariamente que tienes que terminar tu relación con esas personas que te han afectado, porque tal vez exista un buen sentimiento entre ustedes. Tal vez lo que verdaderamente necesitan es cambiar la forma en la que se da esa relación. Por supuesto, tienes derecho a establecer ciertos límites. Habrá cosas que disfrutes y que quieras seguir experimentando junto a ella, pero habrá otras que quieras definitivamente cambiar. Dilo y exprésalo abiertamente. Dile: “mira, esto no lo quiero hacer más”, “esto ya no lo vuelvo a hacer”. Lo puedes hacer con mucha gentileza, con mucha amabilidad, sin ninguna violencia, pero con mucha firmeza y determinación, para que la manipulación que siempre han ejercido sobre ti no cambie tu decisión. Tú tienes la palabra final. Tienes derecho a establecer límites que te permitan tener relaciones más sanas y satisfactorias.

Te recuerdo que las mejores personas son las que te valoran y te aprecian por quien eres en verdad.

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