jueves, 1 de julio de 2010

PENSAMIENTOS DISTORSIONADOS

15 TIPOS DE PENSAMIENTOS DEFORMADOS

1. Filtraje
Visión de túnel: sólo se ve un elemento de la situación sin ver lo demás. Se resalta un simple detalle y todo el evento o situación queda teñida por este detalle. Cada persona posee su túnel particular por el que observa el mundo. Las palabras claves para este tipo de filtraje son: “terrible…tremendo…desagradable…horroroso”, y así sucesivamente. Una frase clave es “no puedo resistirlo”. Se toman los detalles negativos y se magnifican mientras que no se filtran todos los aspectos positivos de la situación.

2. Pensamiento polarizado
Elecciones dicotómicas: se tiende a percibir cualquier cosa de forma extremista, sin términos medios. Las personas y los pensamientos son buenos o malos, maravillosos u horribles. El mayor peligro de dicotomizar el pensamiento es el impacto sobre cómo se juzga dicha persona a sí misma. Si no es perfecto o brillante entonces sólo podrá ser un fracasado o un imbécil. No existe término medio.

3. Sobregeneralización
Aquí se produce una conclusión generalizada a partir de un incidente simple o un solo elemento de evidencia. Las sobregeneralizaciones se expresan a menudo en forma de afirmaciones absolutas, y se ignora todo lo que uno conoce que pueda contradecirlas. Palabras clave: todo, nadie, nunca, siempre, todos y ninguno. Se extrae una conclusión general de un simple incidente o parte de la evidencia.

4. Interpretación del pensamiento
Se hacen suposiciones sobre cómo se sienten los demás y qué los motiva a ello. Se hacen presunciones sobre cómo están reaccionando los demás ante uno. Uno imagina que la gente siente y reacciona a los pensamientos de la misma forma que uno. Por lo tanto, no se molesta en mirar o escuchar atentamente, ni se da cuenta de que realmente es diferente. Sin mediar palabra, la persona sabe qué sienten los demás y por qué se comportan de la forma en que lo hacen. En concreto, es capaz de adivinar qué sienten los demás respecto a ella.

5. Visión catastrófica
Los pensamientos catastróficos a menudo comienzan con las palabras “y si”. De una situación problemática, se espera el desastre.

6. Personalización
Es la tendencia a relacionar algo del ambiente consigo mismo. Un aspecto importante aquí es el hábito de compararse continuamente con los demás. El error básico es que se interpreta cada experiencia, cada conversación, cada mirada como una pista para analizarse y valorarse a sí mismo.

7. Falacias de Control
Una persona puede verse a sí misma impotente y externamente controlada, u omnipotente y responsable de todo lo que ocurre alrededor. Si se siente externamente controlado, se ve a sí mismo desamparado, como una víctima del destino. La falacia de control interno convierte a la persona en responsable del sufrimiento o de la felicidad de aquellos que le rodean.

8. Falacia de Justicia
Esto se basa en la aplicación de normas a los caprichos de las relaciones interpersonales. El inconveniente es que dos personas raramente se ponen de acuerdo sobre lo que es justo, y no existe tribunal o juez que pueda ayudarlos. La justicia es una evaluación subjetiva de la medida en que lo que uno espera, necesita o desea de la otra persona, esta se lo proporciona. La persona está resentida porque piensa que conoce qué es la justicia, pero los demás no están de acuerdo con ella.

9. Razonamiento emocional
Creencia de que lo que la persona siente tendría que ser verdadero. Todas las cosas negativas que se sienten sobre uno mismo y los demás, deben ser verdaderas porque se sienten como verdaderas. El problema es que como las emociones son producto del pensamiento, y este a veces es deformado, las emociones pueden relejar estas distorsiones y no la realidad. Cree que lo que siente tendría que ser verdadero, automáticamente.

10. Falacia del Cambio
La única persona a la que uno puede controlar realmente, o tener muchas esperanzas de cambiar, es a sí mismo. La falacia del cambio, sin embargo, supone que una persona cambiará para adaptarse a nosotros si se la presiona lo suficiente. La atención y energía se dirige hacia los demás: la felicidad depende de los actos de los demás.

11. Etiquetas Globales
Son juicios globales que generalizan una o dos cualidades. El rótulo ignora toda evidencia contraria, convirtiendo tu visión del mundo en estereotipada y unidimensional.

12. Culpabilidad
Se experimenta una sensación de alivio cuando conoces quién es el culpable. A menudo, la culpabilidad implica que otro se convierta en el responsable de las elecciones y decisiones que realmente son de nuestra propia responsabilidad. Algunas personas focalizan la culpabilidad en ellas mismas exclusivamente. La persona mantiene que los demás son los responsables de su sufrimiento, o toma el punto de vista opuesto y se culpa a sí misma de todos los problemas ajenos.

13. Los Debería
La persona se comporta de acuerdo con unas reglas inflexibles que deberían regir la relación de todas las personas. Las reglas son correctas e indiscutibles. Cualquier desviación hacia valores o normas particulares es mala. A menudo, la persona adopta la posición de juez. Los demás deberían conocer las reglas y deberían seguirlas.

14. Tener razón
La persona se pone constantemente a la defensiva: tiene que probar continuamente que su punto de vista es el correcto, que sus apreciaciones del mundo son justas, y todas sus acciones adecuadas. Nunca se equivoca.

15. Falacia de Recompensa Divina
La persona se comporta “correctamente” en espera de una recompensa. Se sacrifica y trabaja hasta quedar extenuada, y mientras tanto imagina que está juntando puntos angelicales que podrá cobrar algún día. Espera cobrar algún día todo el sacrificio y abnegación, como si hubiera alguien que llevara las cuentas. Se resiente cuando se comprueba que la recompensa no llega.

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