martes, 28 de septiembre de 2010

EL SILENCIO DE LOS HOMBRES

Me quedo callado...

Cuando era niño me quedaba callado cuando no sabía responder, mi hermana solía tener más palabras y era notorio cómo se entendía mejor con mi mamá o con otras mujeres.



Me quedo callado...

Cuando eres niño, hay un lenguaje corporal, gestos, señales, que los hombres tardan en descifrar, en cambio las mujeres maduran antes.



Me quedo callado....

Sucedió en la infancia, en la adolescencia, en mi barrio estabamos en una esquina y los chicos podíamos quedarnos en silencio por largo rato y nadie decía nada, y esto no nos preocupaba, nadie se ponía ansioso por ¨dejar de hablar¨.



Me quedo callado...

Cuando no entiendo nada, cuando quiero ser prudente, cuando no tengo respuestas aún, cuando prefiero evitar peleas, ¿por qué? Porque temo descontrolarme y ser agresivo, porque temo ser impulsivo, porque temo quedar como tonto, porque temo hacer el ridículo o temo que mi respuesta te moleste.



Me quedo Callado...

En una fiesta donde no conozco a nadie, en una reunión donde hay más mujeres, ¿Por qué? Porque las mujeres manejan mejor el tema emocional, son más rápidas, más listas y más manipuladoras.



Me quedo callado....

Cuando peleamos, porque igual no me vas a hacer caso, ya sé tu respuesta. La misma de siempre.



Me quedo callado....

Así evito pelear más, así evito que me domines con tus argumentos ¨Eres un egoista¨, ¨solo piensas en ti¨, ¨a ti ya no te importa nada solo tu trabajo¨, ¨tú siempre quedándote callado¨, y tu comentario preferido ¨tus hijos son los que sufren¨.



Me quedo callado...

Porque si yo hablara, las peleas serían interminables, ya tendría una denuncia por violencia psicológica, o probablemente ya me hubiera ido de la casa. ¿Te das cuenta que tienes respuesta para todo? ¿Te das cuenta que diga lo que diga, siempre vas a ganar? ¿Además hay respuestas obvias, que no necesitan una respuesta verbal?



Me quedo callado....

Porque pienso que es el mejor camino, a menos que tú también te quieras quedar callada y quieras escuchar lo que tengo que decirte sin que te moleste mi forma diferente de pensar y sentir el problema. ¿Te animas a quedarte callada? ¿Te animas a esperar mis respuestas con el tiempo que tomen o tendré que darte respuestas en el momento? Porque si me demoro y pienso, entonces ¡estoy tramando algo!



Conclusión:

El silencio en los hombres no solo es prudencia, reserva, precaución, es también la única manera en que aprendimos a cuidarnos, pues sabemos estar más con nosotros mismos que compartir emociones con las mujeres, esa razón explica por qué ¨nos quedamos callados cuando ustedes piensan que deberíamos compartirlo todo¨.

Por: Tomás Angulo

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