sábado, 16 de julio de 2011

COMO SALIR DE LA EXIGENCIA Y DISFRUTAR DE LA VIDA

Resumen: La exigencia es la emoción de los perfeccionistas, de los temerosos, a veces también de los competitivos que, con el solo objetivo de llegar a la meta, lo hacen pagando con su cuerpo cualquier precio. Hoy quiero proponerte que subas tu montaña, respetando tu cuerpo porque solo así podrás llegar. La excelencia es la emoción de los exitosos con bienestar, que saben que pueden llegar paso a paso, respetando cada parte de su ser, dando siempre lo mejor que pueden a cada instante y disfrutando de cada paso que dan que los acerca más y más a la meta.

“El exigente quiere subir su montaña sin respetar su cuerpo. Solo le interesa llegar a la meta, olvidándse que es un ser integral”. Patricia Uhrich

En un mundo tan competitivo y demandante, cada día estás proyectando tus objetivos para alcanzarlos. Mi pregunta es ¿a qué precio? ¿con cuánto esfuerzo? ¿cómo está tu cuerpo? ¿con qué emoción das cada paso? Responder mis preguntas te permitirán darte cuenta si la exigencia está dentro tuyo.

La exigencia es la emoción que se forma de la lucha interna entre el exigente y el exigido. Para que lo entiendas mejor, te explico que el exigente sería el jinete y el exigido el caballo. Ambos quieren llegar a la meta pero muchas veces el jinete no evalúa cómo está su caballo. Entonces lo exige, le golpea porque hay que llegar!!!

Ambos quieren concretar ese objetivo, quieren llegar a ser exitosos pero la pregunta clave es a qué precio, con qué esfuerzo y cuánta salud te consume ese llegar. El exigente utiliza una fórmula de mayor esfuerzo porque trabaja o hace desde emociones tóxicas como el temor, la exigencia, el enojo, la culpa, etc. Da más pasos, se equivoca más, por momentos se desordena como consecuencia de las emociones tóxicas que lo acompañan o porque no tienen un plan claro. El exigente vive en un mundo de competencia constante, de disgusto y frustración porque siente que nunca llega o no hace lo suficiente para llegar, comparado con quien está a su lado.

Te invito a la EXCELENCIA

“Sólo llegas a la meta respetando a cada instante lo que tu ser puede hacer y predisponiéndote a dar lo mejor que puedas hoy. Sólo un paso a la vez, podrás disfrutar y llegar” Patricia Uhrich

Con Programación Neuro Lingüística y Coaching Ontológico pude aprender cómo transformar mi vida en éxito con bienestar, haciendo uso de la fórmula de la EXCELENCIA. Quienes viven con excelencia hacen más con menos pasos, disfrutan más de su tiempo libre, tienen un plan claro, saben a dónde quieren ir, saben qué pasos dar, se sienten capaces de llegar, disfrutan de cada paso que dan, no compiten con los demás porque saben que cada uno tiene derecho a conseguir su sueño y los acompañan emociones sanas como el disfrute, la serenidad, la alegría, la confianza, el entusiasmo, la motivación.

Cada paso dado, para el excelente, es el combustible para el próximo a dar. Su objetivo no sólo está en subir esa montaña, sino en disfrutar mientras llega. Su logro está desde el mismo momento que se desafía a subir y comienza a subir.

En la excelencia no hay ansiedad. Hay un estado de paz que lo que tenga que llegar, llegará. Por eso es que quiero que al finalizar de leer mi artículo reflexiones sobre esto:

"Antes de accionar fíjate qué emoción te acompaña, no vaya a ser que en vez de accionar, REACCIONES. Tus emociones tóxicas limitan tu accionar, tus emociones sanas las potencian" (Patricia Uhrich)

El exigente no disfruta, tiene un cuerpo enfermo, cansado, duda de si mismo y para que nadie se dé cuenta, se exige más. Se compara con todo el mundo y esto genera en su interior mucha frustración porque nunca llega a superar a nadie. Deja atrás esto y comienza a creer en ti mismo.

Ahora sigue estos pasos:

1) Mira qué montaña quieres alcanzar

2) Haz un plan claro de acción

3) Cree en ti mismo

4) Pon ese plan en acción

5) Disfruta de cada paso que das

6) Cambia ese plan si es necesario y sigue caminando

7) Sigue disfrutando cada paso que das. La felicidad está en el camino, no en llegar

8) Respeta tu cuerpo, respeta tu alma. No los exijas, ellos saben qué hacer. Si duele, respétalo, camina más lento, respira más, descansa un poco y luego sigue caminando

9) Al llegar a la cima, felicítate. Haz logrado tu sueño

10) Proyecta la próxima montaña a conquistar!!!!

“SI TIENES CLARA TU VISIÓN, hacia dónde quieres llegar, sabrás por dónde caminar para llegar” "Si lo puedes creer, lo puedes crear".

Patricia Uhrich
Coach Transformacional del Empresario Exitoso

http://www.psicologosperu.com/