sábado, 10 de marzo de 2012

EL CEREBRO MASCULINO (12)

EL CEREBRO PATERNAL

Algunos hombres se alegran mucho al enterarse que su pareja está embarazada, pero los estudios muestran que la mayoría de hombres se angustia al enterarse que van a ser padres.

Rara vez dejan entrever estas preocupaciones a sus parejas.

Los científicos ahora saben que el cerebro masculino cambia a medida que avanza el embarazo de su pareja.

Los hombres presentan cambios emocionales, físicos y hormonales en paralelo con los embarazos de sus parejas.

Una investigación en Harvard University reveló que dos hormonas importantes cambian en los futuros padres: la testosterona disminuye y la prolactina se eleva.

Los científicos creen que los hombres pueden estar respondiendo a los químicos aéreos naturales del embarazo (feromonas) que emanan de la piel y las glándulas sudoríparas de la futura madre.

En las culturas alrededor del mundo, existe mucha variabilidad entre los padres de diferentes partes del mundo.

Se ha hallado que los padres que participan activamente en el cuidado de sus hijos tienen un menor nivel de testosterona en comparación con los padres que no se involucran en el cuidado de sus hijos.

Nadie sabe a ciencia cierta si los distintos niveles de hormonas provocan dicha conducta o si la práctica de ser padre suprime la testosterona.

Debido a que los bebes requieren cuidado casi todo el día para su supervivencia, la Madre Naturaleza ha creado un lazo biológico casi irrompible entre padres e hijo.

Los científicos han descubierto que los mismos circuitos cerebrales que se activaron cuando la pareja se enamoró, se vuelven a activar para cerciorarse de que sientan mucho cariño y afecto por sus hijos recién nacidos.

Las conexiones entre los circuitos cerebrales del bebe y sus padres se refuerzan mediante el contacto piel-a-piel y al mirarse fijamente.

Los científicos han descubierto que el rostro del bebé, con sus suaves mejillas y grandes ojos, activa un área especial del cerebro denominada área del instinto paternal en menos de un segundo.

El llanto es un recurso universal pero estimula el cerebro del padre y de la madre en distinta forma.

Los cerebros de padres y madres se iluminan en áreas similares cuando escuchan el llanto del bebé.

El cerebro de la madre se activa más intensamente, lo cual puede explicar el por qué ella se ve impulsada a detener el llanto antes de que el padre se vea impulsado a hacerlo.

El instinto de atender a su bebe viene incorporado en todos los cerebros humanos y no solo en el de las madres.

Todos los circuitos cerebrales paternales masculinos se activan mediante la dicha de ser padre.

El cerebro masculino resulta estimulado para establecer nuevas conexiones neuronales a fin de reforzar su instinto paternal.

Y cada nueva conexión neurocerebral le ayudará a sintonizar mejor con su hijo(a).


[continuará...]

Resumen de las investigaciones de Louann Brizendine, M.D.

Traducido por el psicólogo Luis Venegas Chalen

http://www.psicologosperu.com/