domingo, 1 de abril de 2012

EL PERDON

Decía Louise Hay, "...para la mayoría de nosotros, el perdón es un tema difícil. Todos necesitamos trabajar con él. Cualquiera a quien le represente un problema amarse a sí mismo está atascado en este terreno. El perdón nos abre el corazón al amar a nosotros mismos. Somos muchos los que llevamos años y años acarreando resentimientos por algo que nos hicieron. Lo que nos hicieron nos inspira una actitud justiciera. Esto es estar inmovilizado en una prisión de resentimiento justiciero. sí llegamos a tener razón pero jamás a ser felices. Me parece oírte decir: "Pero tú no sabes lo que me hicieron, es imperdonable".

No estar dispuestos a perdonar es algo demasiado terrible para hacérnoslo a nosotros mismos. El resentimiento es como tragarse diariamente una cucharadita de veneno. Se va acumulando y nos daña. Es imposible estar sano y ser libre cuando uno sigue atado a su pasado. El incidente ya pasó hace tiempo. Sí, es verdad que ellos no se comportaron nada bien. Pero aquello se terminó. A veces sentimos que si les perdonamos sus faltas, estamos diciendo que lo que nos hicieron estaba bien.

Una de las lecciones espirituales más importantes que tenemos que aprender en este mundo es entender que “todo el mundo” hace “lo mejor que es capaz de hacer” en cada momento. Con el entendimiento, la conciencia y el conocimiento que tiene, la gente no puede llegar más que hasta cierto punto. Invariablemente, cualquiera que maltrate a alguien, ha sido maltratado de niño. Cuanto mayor haya sido la violencia que vivió, mayor será su propio dolor intimo a veces inconsciente. Esto no significa que se excuse el mal comportamiento; sin embargo, por nuestro propio crecimiento espiritual, debemos tomar conciencia de que esas personas también sufren.

El incidente pasó, y quizás ya hace mucho tiempo. Entonces, déjalo en paz. Permítete ser libre. Sal de la prisión y asómate al sol de la vida. Si el incidente aún sigue repitiéndose, pregúntate por qué te estimas en tan poco a ti mismo que sigues aguantando algo así. ¿Por qué te quedas en esa situación? El propósito de este texto es ayudarte a cultivar tu autoestima, llevándola a un nivel tal que sólo dé entrada en tu vida a experiencias de amor. No pierdas el tiempo tratando de «desquitarte». Eso no funciona. Lo que enviamos al mundo, éste nos lo devuelve. Siempre. Entonces, olvidémonos del pasado y aprendamos a amarnos a nosotros mismos en el ahora. De esa manera tendremos un futuro maravilloso.

La persona a quien más te cuesta perdonar es la que puede enseñarte las lecciones más valiosas. Cuando te ames a ti mismo lo suficiente como para elevarte por encima de la situación de antes, entonces la comprensión y el perdón te resultarán fáciles. Y serás libre".

¿Te asusta acaso la libertad?
¿Te parece más seguro permanecer atascado en tu antiguo resentimiento y en tu amargura?

Tomado de “Ámate a ti mismo: cambiarás tu vida” de Luise L. Hay. Editorial Urano

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