sábado, 29 de septiembre de 2012

ACUMULACION EMOCIONAL



Hay ciertos momentos en los que no damos más. Las cosas se han salido de su orden habitual (o del que desearíamos) y nos sentimos abrumados, sin saber qué hacer o hacia dónde movernos. Estamos exhaustos, sin fuerzas y con pocas esperanzas de que las cosas cambien para bien.

Pero hallar una salida es posible.

Por lo general, cuando nos encontramos en una situación de este tenor, hubo varios alertas que fuimos pasando por alto hasta llegar a esta coyuntura: situaciones molestas que toleramos porque estábamos convencidos que era lo mejor, pero que fueron aumentando en intensidad y en cantidad; hoy no sabemos qué rumbo tomar para volver a sentir paz.

Así como uno puede acumular muchas cosas en un clóset, también podemos cargarnos emocionalmente en demasía, en especial, en caso de:

- Problemas sin enfrentar (hacer todo lo posible para esquivarlos solo los potencia)

- Tolerar más de la cuenta

- No hablar cuando deberíamos haberlo hecho

- Pasividad

- No tomar decisiones y dejarnos llevar por lo que otros establecen

- Parejas fallidas una y otra vez, sin detenernos a reflexionar qué responsabilidad tenemos en ellas y qué sería bueno que cambiemos para tener éxito en el próximo intento

La verdad es que seguimos hacia adelante empujando para alcanzar nuestro objetivo o motivados por él (por ejemplo, consolidar la pareja, mantener unida la familia, sostener un trabajo, no pelear ni generar situaciones de enfrentamiento).

Hoy es un buen día para ir dejando atrás la acumulación emocional que padeces.

Es un proceso que da excelentes resultados si lo inicias y sigues hacia adelante el tiempo que sea necesario.

Fuente: Los Ojos del Alma

PsicologosPeru.com