miércoles, 21 de noviembre de 2012

COMO CUMPLIR CON TUS PROMESAS


Las promesas que hacemos, sean grandes o pequeñas, dicen bastante sobre quiénes somos.

Ya sea que tu promesa sea tan informal (como comprometerte con tu pareja a que ingerirás alimentos más saludables) o tan seria (como eliminar toda conducta agresiva o abusiva), las promesas que hacemos (a nosotros mismos y a los demás) poseen un gran poder y pueden ser grandes transformadoras de vidas.

A continuación les presento algunas ideas que les ayudará a mantener sus promesas:

Considera tus compromisos como sagrados.
Los compromisos tienen un poder mágico. Tienen el poder de transformarnos y ayudarnos a incrementar nuestro potencial.
Tienen el poder de iniciar o finalizar relaciones y carreras.
Reconoce este poder y no hagas promesas a menos que tengas toda la intención de cumplirlas.

Recuerda los beneficios de mantener tus promesas.
Las personas que logran cumplir bien con su palabra y sus compromisos son aquellas que comprenden los beneficios de hacerlo y las consecuencias negativas de no hacerlo.
Toda elección tiene un efecto posterior.
Cuando eliges honrar tu palabra hacia otra persona, estás plantando una semilla para un mejor futuro: para ti y para esa relación.

Recuerda las desventajas de no mantener tus promesas.
Todos tenemos la tentación de: escoger la cólera en vez de la paciencia, escoger la gratificación inmediata en vez de postergarla, escoger la comodidad en vez del esfuerzo.
En lugar de temerle a la tentación, considera afrontarla conscientemente.
Sí, podrías ceder a la tentación de quedarte echado en la comodidad de tu cama en vez de levantarte para brindarle cuidados y atención a tu organismo.
Nuestras elecciones tienen consecuencias.
Y no estar allí en la vida (no estar allí en tus relaciones ni en tus trabajos) acarrea tremendas consecuencias.
Al igual que el no regar ni abonar una hermosa planta, al igual que no nutrir tus relaciones ni tus metas con perseverancia, el no cumplir con aquello a lo que te comprometes ocasionará que tus proyectos se marchiten y mueran.
Ten en claro lo que le sucederá a tus relaciones y tus intenciones si no mantienes tus promesas.
Nadie desea hacer amistad ni trabajar con alguien en quien no se puede confiar.
También ten en claro tu visión acerca de la clase de amigo, amiga, esposo, esposa, persona o profesional que deseas ser.
Si realmente te has comprometido a lograrlo, podrás enfrentarte a las tentaciones y vencerlas.
De allí en adelante, te será fácil honrar tus compromisos.y ser el tipo de confiable cónyuge, amigo o profesional que dijiste que serías.
En el peor de los casos, te sentirás empoderado a trazar un camino hacia aquello que deseas lograr y afrontar cualquier obstáculo que se interponga en tu camino.

Los compromisos son responsabilidades. Consideralos como un privilegio.
En vez de pensar en tus responsabilidades como una carga, recuerda que hay mucha gente en prisión en este momento sin libertad, ni elecciones ni responsabilidades.
En el transcurso de toda tu vida, habrás hecho promesas y compromisos que habrán requerido mucho de ti, tu tiempo, tu creatividad, a diario.
Incluso habrá días en que dichas responsabilidades exigirán muchos retos por tu parte.
En ese transcurso, intenta recordar que esas responsabilidades pueden ser una verdadera bendición para ti cuando TÚ OPTAS POR aprender y crecer ante dichos retos que te presenta la vida.
Según tus creencias, puedes considerar que la Vida te pone retos y desafíos (al igual que lo haría un padre amoroso) para que aprendas a correr, caminar o ser ágil; o que existen respuestas espirituales para los problemas con los que nos topamos en nuestras vidas.
LOS RETOS A LOS QUE NOS ENFRENTAMOS SON NUESTRAS OPORTUNIDADES DE CRECIMIENTO DISEÑADAS EXCLUSIVAMENTE PARA CADA UNO DE NOSOTROS.
Las promeas requieren algo de nosotros, a veces es algo tan simple como nuestro tiempo o nuestra energía.
Pero a veces requiere algo más de nosotros, algo que tenemos que desarrollar a fin de honrar nuestra palabra.
Quizás necesitamos aprender algo nuevo: escalar a una nueva posición, aprender a confiar, o incorporar disciplina o sacrificio personal.
A veces tenemos que tomar una difícil decisión para poder mantener nuestra palabra.
En el mundo actual en el que se requiere reforzar los valores en la humanidad, nos corresponde a cada uno de nosotros recordar cómo podemos cosechar las mayores recompensas simplemente manteniendo nuestra palabra y honrando nuestros compromisos.

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