miércoles, 7 de noviembre de 2012

TERAPIA CON ELEFANTES


El Proyecto Tailandés de Terapia Asistida con Elefantes, Thai Elephant-Assisted Therapy (TETP, por sus siglas en inglés).

El TETP es un intento de aliviar dos asuntos apremiantes, ambos requieren la toma de conciencia, el respeto y el cuidado de las personas: primero, un problema urgente de preservación y bienestar de los animales, y segundo, un significativo problema de atención médica humana. Se ha reunido la experiencia de investigadores y profesionales en Terapia Ocupacional, especializados en el tratamiento de niños autistas, y conservacionistas, que tienen conocimiento tanto científico como 'local' sobre elefantes. Al ser el primer proyecto de este tipo, tiene necesariamente naturaleza experimental. El TETP se inició en 2007, y ya está mostrando resultados sorprendentes. Estamos convencidos de que será un aporte no perjudicial para la conservación sostenible y el bienestar de los elefantes.


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Durante largo tiempo el elefante ha sido vinculado con la prosperidad de Tailandia, una mascota simbólica: poderosa en las batallas, indispensable en la industria, presente en el ritual. Ha sido parte de la cultura de la región desde hace más de 3000 años. Sin ella, los edificios históricos impresionantes de Ayutthya Sukhothai y Wat Angkhor no hubiesen podido ser construidos. A determinados elefantes heroicos se les ha otorgado previamente títulos equivalentes a los de los más altos funcionarios reales.

Los elefantes son los mamíferos terrestres más grandes, y pueden llegar a pesar 4 a 5 toneladas y comer alrededor de 200-250 kilogramos de vegetación por día.

 A pesar de su aspecto formidable, son criaturas apacibles, inteligentes y comparten muchas características con los seres humanos, al igual que sus contrapartes marinas muy queridas: los delfines. Ellos son animales "sociales", las elefantas hembras mayores pueden asumir un rol de "nodriza" de las madres más jóvenes, y en caso de rechazo, pueden adoptar y cuidar a las crías. Sufren por la muerte de un miembro de la manada. Son comunicativos y juguetones. Los elefantes domesticados establecen fuertes lazos con su Kwan Chang (asistentes humanos), se comunican y juegan con ellos, y sufren un enorme dolor cuando se les separa.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ha incluido Elephas maximus como una especie en peligro de extinción desde 1986. Aunque la población de elefantes en Tailandia se calculó en aproximadamente 100.000 a inicios del siglo 20, actualmente se considera que deben ser menos de 5.000. Las máquinas han invadido las industrias agrícola, el transporte, la construcción y la silvicultura. La disminución de hábitat ha causado que la población silvestre se reduzca en tamaño consecuentemente. La caza furtiva es también un problema.

En los últimos años la pérdida de oportunidades de trabajo, y en particular la prohibición de la tala de los años 80, ha dado lugar al problema de qué hacer con el gran número de elefantes domesticados y su chang kwan. Los elefantes que han sido entrenados necesitan hacer ejercicio regularmente, de lo contrario, pueden caer en depresión. La mayoría son utilizados en la industria del turismo de "paseos en elefante" y de entretenimientos circenses. Su bienestar depende de los escrúpulos morales de los empresarios. Algunos son dirigidos por su Kwan Chang alrededor de las superficies duras y peligrosas de tráfico de las calles de la ciudad, pidiendo limosna a los transeúntes.

Fuente: http://tetpthailand.blogspot.com/p/thai-elephant-assisted-therapy-project.html

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