martes, 11 de junio de 2013

DOWNSHIFTING: VIVIR MEJOR CON MENOS

Una Guía para Vivir Más Feliz, Más Simple
Reducción de marcha es un comportamiento social o tendencia en la que los individuos viven vidas más simples para escapar del materialismo obsesivo y reducir la tensión, estrés y los trastornos psicológicos que la acompañan. Se hace hincapié en encontrar un equilibrio mejor entre el ocio y el trabajo, y centra los objetivos de la vida en la realización personal y la construcción de relaciones en lugar del consumismo y el éxito económico.

Fuente: Wikipedia


“El valor que damos al dinero, al estatus y a la competencia envenena nuestras relaciones personales. La vida feliz será imposible mientras no simplifiquemos nuestros hábitos y no moderemos nuestros deseos”.
Epícteto.

Son muchos los filósofos de la antigüedad, y modernos, los que nos podrían recetar cosas parecidas. El cristianismo decía, hace más de 2000 años “Oh Señor, no me concedas ni pobreza ni riqueza”; el Taoísmo afirmaba que “aquel que sabe lo que es suficiente, es rico” (Lao Tsé); Platón nos regala con su frase “con el fin de buscar nuestra propia dirección en la vida, se debe simplificar lo mecánico de lo ordinario, la vida diaria”; y el budismo siempre ha propuesto “el sendero del medio” ni pobreza ni riqueza sin sentido.

También podemos mencionar a Erich Fromm cuando dice: “Los seres humanos lo tienen todo, pero carecen de sí mismos”. Y sin embargo, como dice Alex Rovira en uno de sus libros: “Vivir cuesta muy poco, pero podemos complicarlo tanto como queramos”.

En este sentido las palabras de Mario Benedetti son muy claras: "Si no hay un cambio, caminamos hacia la destrucción y el suicidio, todo ello provocado por el poder, el dinero y la tendencia al consumismo y la frivolidad".

”Simplicidad en el vivir, en el consumo, en nuestras relaciones, y en todas las esferas de nuestra vida diaria; el movimiento de la simplicidad voluntaria aboga por eliminar todo lo superfluo e innecesario en nuestras vidas, para liberar tiempo y recursos, para vivir un vida más consciente, libre y plena.”
Duane Elgin

Fuente: blascubells.com


En el año 1994 se usa por vez primera el término downshifting y se le atribuye a Gerald Celente, investigador del Trends Research Institute de Nueva York aunque sus orígenes se remontan a la idea popularizada en la década del '80 sobre la "simplicidad voluntaria".

el downshifting se centra en disminuir el estrés cotidiano a partir de asumir un estilo de vida más satisfactorio. Este estilo de vida se sustenta en un redimensionamiento de nuestras prioridades cotidianas y de nuestros objetivos a largo plazo, apoyándose en tres pilares fundamentales: la disminución de la carga laboral, el enriquecimiento de las relaciones humanas y el consumo consciente.

Todos inmediatamente se preguntarán: "si trabajamos menos también ganaremos menos, ¿cómo podremos mantener el ritmo de consumo?". Precisamente, un punto esencial del downshifting se centra en concientizar que podemos vivir con mucho menos; se trata de cambiar nuestra jerarquía de necesidades: priorizamos las relaciones interpersonales y nuestros verdaderos intereses y preferencias sobre el beneficio económico adoptando estrategias de ahorro y reducción del consumo de todo aquello que no es verdaderamente indispensable.

Esta propuesta es practicable para cualquier persona (salvando las innegables diferencias económicas que existirán entre un manager y un obrero) porque parte de su esencia se sostiene en el consumo consciente. Seamos honestos: podemos vivir con muchísimo menos de lo que tenemos. No es necesario cambiar el móvil cada año ni ser los primeros en comprar el nuevo equipo hipertecnológico que recién salió al mercado. ¿Con qué objetivo? Dentro de 6 meses costará la mitad del precio y continuará teniendo las mismas funcionalidades. Así, todos tenemos algunas áreas en las cuales podemos reducir nuestro consumo y esto nos permitirá reducir el estrés provocado por la "necesidad" de estar en la moda o probar el último producto que ha salido al mercado.

Asumir el downshifting como una simple reducción de nuestra jornada laboral o porque es la moda del momento no nos traerá grandes beneficios e incluso puede que a la larga nos arrepintamos de la decisión tomada pero si asumimos esta propuesta como un estilo de vida donde emprenderemos un viaje a nuestro interior para intentar desgajarnos de las ataduras que impone la sociedad moderna es una opción sobre la que vale la pena reflexionar.

Fuente: rinconpsicologia.com

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