miércoles, 9 de octubre de 2013

PSICOLOGO COGNITIVO CONDUCTUAL: LUIS VENEGAS

HABILIDADES DEL PSICÓLOGO COGNITIVO-CONDUCTUAL

Psicólogo Luis Venegas Chalen
Psicología Cognitivo Conductual

-Saber distinguir desde el inicio si el problema que se presenta no responde únicamente a una causa física, fisiológica o médica sino que es un problema psicológico y cuál es su grado de relación con lo fisiológico.

-Saber apoyarse en la medicación en los casos que lo requieran.

-Tener un amplio conocimiento de las diferentes técnicas terapéuticas, sus objetivos y sus pasos de ejecución.

-Saber organizar el tiempo de la sesión.

-Saber adaptar la frecuencia de las sesiones en función de la gravedad del problema y la disposición de tiempo y/o economía del paciente para no convertirse en una nueva fuente de presión para el sujeto. No retrasar el avance si al principio se requiere mayor frecuencia de visitas por la intensidad de sufrimiento que acarrea el problema. No prolongarlo más allá de lo necesario para evitar riesgos de crear dependencias.

-Saber establecer una buena relación empática con el paciente para favorecer la participación de este.

-Saber aprovechar la información que puedan proporcionar los familiares en el caso de que sea útil y/o factible, y del agrado del paciente.

-Entrenar a familiares en observación y/o apoyo al tratamiento si el caso lo requiere y el paciente está de acuerdo.

-Implicar a familiares en la terapia cuando los pacientes sean adolescentes, niños o personas mayores o con importantes dependencias familiares.

-Saber detectar la situación problemática que el paciente tiene que aprender a definir.

-Detectar la importancia de la nueva información.

-Ser claro en sus explicaciones para saber transmitirle la información relevante que pretende que el paciente conozca.

-Adaptar su lenguaje al nivel cultural de paciente.

-Buscar ejemplos cercanos a la vida del sujeto.

-Establecer métodos que le permitan asegurarse que el sujeto ha entendido la información que se le da.

-Ser activo y directivo, sin perder en ningún momento la relación empática conseguida.

-Saber diferenciar entre dirigir al paciente pero no controlar su vida, controlando solo los avances y retrocesos hacia la consecución de las metas programadas.

-Tener agilidad para generar múltiples alternativas.

-Intervenir sin prejuzgar las opiniones, creencias y pensamientos del paciente.

-Animar al cliente a formular dudas a cerca de la terapia, de las explicaciones teóricas, de las tareas, de los avances y retrocesos.

-Elaborar el contenido de las tareas terapéuticas de la forma más sencilla para el paciente y con el menor costo de esfuerzo por parte de este.

-Solicitar tareas que sean realistas y con altas posibilidades de éxito por parte del paciente.

-Ser capaz de detectar los obstáculos tanto en la realización de tareas como en el avance hacia las metas propuestas

-Motivar al sujeto de manera que realice las tareas acordadas.

-Ser reforzante con las conductas que lo requieran o ser oportuno para aplicar los reforzadores en el momento adecuado para acercarse a la meta establecida.

-Saber elegir los reforzadores adecuados según las características del paciente.

-Saber aumentar la confianza del paciente en si mismo y en sus capacidades y habilidades.

-Retar al paciente para que no crea por sistema todo lo que se le diga, sino que lo ponga a prueba en su vida, haciendo sus propios experimentos.

-Cortar el discurso de manera amable utilizando temas alternativos, cuando el cliente se pierde en temas irrelevantes o salta de tema en tema.

-Aplicar también correctamente la extinción no verbal de la comunicación irrelevante.

-Tener dominio en las variables relevantes para la habilidad que entrena.

-Saber consultar la bibliografía adecuada.

-Saber auto-cuestionarse si se tienen claras situaciones reales en cada área, sobre qué conocimientos se tienen sobre el problema en cuestión, sobre los medios de que se dispone y sobre lo conseguido y lo que falta por conseguir.

-Enseñar al paciente a “ser él mismo su propio psicólogo” a partir del término de la terapia.

-Saber programar y mantener un seguimiento tras el alta.

-Saber derivar al paciente a otro profesional en el caso de que se considere que requiere también otro tipo de ayuda técnica de apoyo al tratamiento que estamos realizando, o en el caso de que no haya una buena relación empática, o en el caso de que no se sea capaz de conseguir que se resuelva el tema motivo de la consulta en el tiempo previsto.

A. Jechimer.2008