lunes, 16 de diciembre de 2013

CONECTADOS CON LOS HIJOS


HABLAR CON LOS HIJOS POR SKYPE O PLANIFICAR SALIDAS JUNTOS SUPLE LA FALTA DE TIEMPO PARA ESTAR EN FAMILIA

CUANDO LA COMUNICACIÓN ES BUENA DESDE LA NIÑEZ, ES DIFÍCIL QUE ESTA SE ROMPA AL LLEGAR A LA ADOLESCENCIA

Busquemos nuevos espacios y formas de conectarnos con nuestros hijos.

Hay que buscar la comunicación cuando no estamos en casa.

A los chicos se les puede dejar notas en la cocina, mandar mensajes por Facebook,llamar por teléfono, hablar con ellos por Skype, etc.

Si tiene adolescentes, coordine con ellos para salir juntos. No imponga.

Pueden compartir los desayunos, el almuerzo del domingo, algunas salidas, etc.

No dejar que cada quien haga su vida y, más bien, buscar puntos en común.

A veces, la comunicación no necesita ser verbal. Los abrazos y la compañía pueden ser muy significativos.

La falta de reglas claras puede quebrar la comunicación.

Los adolescentes que no tuvieron normas de pequeños, que no aprendieron a postergar sus deseos y siempre se salían con la suya, viven la adolescencia con un sentimiento mayor de rebeldía hacia los adultos, pues sienten que de pronto les cambian las condiciones de juego.

Si cada conversación con sus hijos es una discusión, necesita dar mensajes claros y tener paciencia, negociar.

Las relaciones no se rompen de un momento aotro. Si hay un buen vínculo desde la niñez, quizás no se rompa el diálogo.

Escriba cartas cuando hablarse no funciona.

Debajo de esa imagen de rebeldía hay unos chicos tiernos y amorosos, y es necesario involucrarse en su mundo.

Cuando hay relaciones muy deterioradas entre padres e hijos, busque ayuda especializada.

Fuente: Suplemento Mi Hogar del diario "El Comercio" del 24 de noviembre de 2013, página 8.