jueves, 9 de octubre de 2014

10 DISTORSIONES COGNITIVAS POR HOMERO SIMPSON

Las distorsiones cognitivas son también conocidas como pensamientos distorsionados, disfuncionales, negativos, irracionales… Se llaman así porque provocan interpretaciones erróneas del mundo, de uno mismo o de las relaciones, lo cual a su vez puede generar comportamientos autofrustrantes (perfeccionismos, necesidades de aprobación, victimismos…), emociones negativas desproporcionadas (ansiedad, ira, depresión…) y finalmente mucha infelicidad. Son como una especie de fallos informáticos en nuestro software que provoca que no interpretemos de manera objetiva y efectiva nuestra realidad. O dicho de otra manera, son los ingredientes de esas manchas que tenemos en nuestras gafas y que hace que no “veamos” bien en la vida (y seamos infelices).

Pues lo dicho, las distorsiones cognitivas no son ningún trastorno ni ninguna una enfermedad, todos las hemos experimentado alguna vez y son las consecuencias negativas de tener un cerebro tan potente que debe analizar una cantidad desproporcionada de información (no se podía tener todo). Todos hacemos alguna distorsión de vez en cuando, pero si es cierto que si las convertimos en un hábito pueden convertirse en cuadro central de muchas infelicidades pero también de inseguridades, trastornos de ansiedad o depresiones. La buena noticia es que si somos capaces de ser conscientes de estas ideas irracionales y trabajarlas tendremos un enfoque mucho más eficiente en todos los sentidos de la vida, no sufriremos tanto, prevendremos trastornos psicológicos y en definitiva, seremos mucho más felices.

1. El pensamiento debería/debo
Los “debería” consiste en la transformación de elecciones, deseos o preferencias personales en absolutos universales. Este pensamiento merece un capítulo especial por el daño que nos hace y eso es lo que hemos hecho (ver aquí).

Ejemplos:
- “No debo cometer errores”
– “Tengo que gustar a todo el mundo”
– “Los demás deberían portarse bien conmigo”
– “La vida debería ser fácil, sin problemas ni
– “Debería ser un hijo, amigo, esposo, trabajador, estudiante perfecto
– “Debería estar siempre feliz y tranquilo”
– “No debería sentir emociones negativas…ni ansiedad, ni tristeza, ni rabia, ni desánimo..”

2. El Pensamiento de todo-o-nada
Esta es la tendencia a evaluar las cualidades personales y acontecimientos en extremos (blancos o negros) que provocan una irrealidad absoluta y extrema. Esto suele expresarse con palabras como “correcto”, “incorrecto”, “bueno”,”malo”.

Ejemplos:
- “Todo me va mal”
– “Que mala suerte tengo en la vida”
– “Todos los hombre/mujeres son malos/as”
– “O dejo todo bien ordenado o no me vale”
– “Nada me sale bien en el trabajo”

3. La sobregeneralización
Consiste en transformar un acontecimiento negativo en una regla absoluta de derrota o infortunio. Se suelen usar palabras como “nunca”, “siempre”,”todo”…

Ejemplos:
- “¿Por qué siempre hace mal tiempo cuando planeo algo? Supongo que no puedo hacer nada bien”
- Si me he puesto nervioso en algún examen pienso que “siempre me pondré nervioso en los exámenes”.
- Si he suspendido un examen pienso que “nunca aprobaré un examen”.
- Si he tenido una ruptura amorosa pienso que “ya nadie me querrá”-
- Si no me han elegido apara algún puesto de trabajo pienso que “Nunca encontrare trabajo”
- La semana me fue bien salvo un problema de una hora en el trabajo. Cuando me preguntan que tal la semana respondo: “La semana ha sido un infierno”

Las palabras que suelen acompañar a esta distorsión son: “nadie”, “nunca”, “siempre”, jamás”, “todos” o “ninguno”, etc.

4. La magnificación
La magnificación incluye dos tipos de exageraciones: la catastrofización, que es la exageración de los defectos, experiencias negativas y de los errores de uno mismo; y la exageración de las aptitudes de los demás

Ejemplos:
- Alguien puede estar teniendo dificultades con una tarea del trabajo y pensar : “Esto es horrible. No puedo soportar no saber cómo hacerlo”
- Ponerse algo nervioso en una primera cita y pensar: “Esto es terrible, como puedo estar tan nervioso, esto es un infierno”
- Que un amigo se enfade contigo y decirse: “Es lo pero que me ha pasado en mi vida, no podré soportarlo”
- “Me pongo muy nervioso en las entrevistas de trabajo, creo que los entrevistadores son mejores que yo y que saben mucho mas”

5. La minimización
La minimización consiste en quitarle valor a las fuerzas, aptitudes y logros personales de uno mismo, así como de los errores e imperfecciones de los demás.

Ejemplos:

- Puedes encontrarte a algún compañero de trabajo y pensar: “Que inteligente parece, desearía tener un décimo de su capacidad”.
- “Aprobé el examen pero fue por suerte”
– “Me dices que estoy guapa pero es que tu me ves con buenos ojos”
– “Vale, he conseguido un ascenso, pero es lo que normal ¿no?”

6. La personalización
Personalizar significa responsabilizarse de un acontecimiento negativo cuando no existen bases para hacerlo. Esta distorsión suele generar mucha culpabilidad.

Ejemplos:
- Si a un amigo lo vemos con mala cara pensamos que se ha enfadado con nosotros…“algo le habré hecho”.
- Una madre que ve que su hijo no consigue un trabajo, piensa que algún error habrá cometido en su educación.
- Si nuestra pareja tiene un mal día y está agobiada, nos sentimos culpables porque pensamos que es por nuestra culpa.

7. Lectura del pensamiento
Este pensamiento distorsionado consiste en asumir lo que las demás están pensando o sintiendo, con poca o ninguna evidencia para sustentar la presunción y ningún intento de confirmarla o rechazarla.

Ejemplos:
- “Ella está contigo por interés”
– “Seguro que piensa que soy un desastre”
– “Lo que quiere es ponerme nervioso”
– “Seguro que quiere burlarse de mí”,
– “No me ha respondido al whatsapp, seguro que es porque piensa que soy un pesado”
- Saludar a alguien y que ni te mire y pensar “Supongo que está enfadado conmigo. Me pregunto qué hice mal”

8. Etiquetaje
Es el uso de etiquetas simplistas y habitualmente negativas para definirse a uno mismo y que exageran la importancia de las imperfecciones o errores.

Ejemplos:

Aquí van algunas de las etiquetas más habituales que se suelen poner las personas:

estúpido
malhumorado
mandón
agresivo
exigente
feo
alocado
fracasado
atontado
pasivo
impulsivo
incapaz
perezoso
compulsivo
pesado
débil
infantil
demasiado emotivo
inmaduro
demasiado idealista
insensible
retrasado
demasiado sensible
insignificante
desagradable
sensible
desordenado
superhombre/mujer
egoísta
irresponsable
testarudo
torpe…

9. Adivinación
Este pensamiento irracional consiste en hacer una predicción y luego convencerse de que es un hecho ya establecido. El problema surge al confundir una posibilidad con una probabilidad. El pensamiento catastrófico muchas veces empieza por los “Y si…?”

Ejemplos:
- “Me duele un poco la cabeza, seguro que es cáncer”
– “Seguro que no les gusto en este nuevo trabajo y me despiden pronto”
– “¿Y si me pongo nervioso en mi exposición en publico?”

10 . El razonamiento emocional
Esta distorsión consiste en usar las emociones como única evidencia para evaluar una situación, acontecimiento o creencia.

Ejemplos:
- Llegar a casa estresado del trabajo y “ver a tu pareja con los ojos del estrés” (provocando seguramente un conflicto)
- Estar enfadado por un problema de pareja y ponerse a pitar a todos los coches mientras conduces.
- “Ver la vida desde la amargura” y verlo todo horrible, malo, negativo..
- Estar nervioso porque tienes que hablar en público dentro de una semana y verlo todo desde la ansiedad…no disfrutando de la comida, ni del cine, ni de tu cumpleaños…

Fuente: Filmoterapia