lunes, 12 de enero de 2015

LA MEMORIA EMOCIONAL Y TU CURRICULUM AFECTIVO

Piensa en los amores que pasaron por tu vida, en lo que representaron en su momento, en aquella adolescencia ciega y frenética de amor y míralo ahora con la perspectiva que dan los años.

¿Te provocan algún impulso irrefrenable, algún sentimiento desbordado: te agitan, te mueven, te angustian?

No, ¿verdad?

La memoria emocional cedió paso a una memoria más conceptual, más fría e inteligente.

Muchos de esos recuerdos no pasan de ser una anécdota, elementos de tu historia personal y parte de tu curriculum vitae afectivo.

¡Y hubieras hecho cualquier cosa para mantener esas relaciones!

En su momento, pensabas y sentías que morirías en cada adiós o en cada amor no correspondido, y actualmente no te hacen ni cosquillas.

El tiempo ayuda.

Walter Riso