sábado, 27 de junio de 2015

QUERIDO YO A LOS 18 AÑOS: ...

Un hipotético mensaje dirigido a uno mismo en el pasado (cuando teníamos 18 años) desde el presente, con la experiencia que hemos adquirido de la Vida:
No tengas miedo

Serás muy feliz

Continúa así; no dejes de escuchar a tu corazón

Algún día tu familia estará muy orgullosa de ti

Tendrás que estudiar y seguramente te va a costar mucho esfuerzo, pero al final habrá valido la pena

Te acogerán y en esta familia te pedirán que ayudes

Me encontré y no me he perdido

Vendrán momentos difíciles pero tendrás la fuerza que necesitas

Cuida tu alimentación

Eres joven, y si no pierdes la fe, lo continuarás siendo

Gracias a ti muchos podrán descubrir el gozo y el sentido de la vida

No te olvides nunca de los más pobres

Aunque no lo vas a creer, cambiarás el mundo

No te preocupes que todo va a estar bien al final

Habrá momentos de oscuridad pero saldrás adelante

Perdonarás

Aunque tu también tendrás que pedir perdón

No te olvides de tu familia: te necesitarán y los vas a necesitar

Acompañarás a muchas personas en los momentos más importantes de sus vidas

Si tú no respondes, nadie lo hará por ti

Tranquilo, es normal que tengas dudas, siempre te queda confiar

No te preocupes si todavía no estás seguro, lo estarás

No creas que perderás tu libertad sino que será el principio de una elección libre

Conocerás a personas muy valiosas


Lograrás muchas de las cosas que te propusiste

Alégrate

Si pudieras verte en unos años más, una vez que la vida y sus vicisitudes te habrán forjado, como se forja el oro en el fuego del crisol, verías cuan feliz y realizado llegarás a ser, y entonces no desistirías ante los temores y las incertidumbres que ahora te acongojan ante una empresa tan grande y maravillosa como esta. Pues por más grandes que sean los riesgos y las dificultades, o por más embravecidas que se pongan las olas de tu vida, podrás experimentar y ver en esa mirada futura, que existe un amor más grande que el universo entero.