viernes, 25 de noviembre de 2016

PSICOLOGO PARA HOMBRES

La Psicología del hombre difiere en varios aspectos con respecto a la Psicología de la mujer. Son distintas formas de llevarse en el mundo, y a la vez similares en nuestra calidad de seres humanos.
Los hombres, en líneas generales y con varias excepciones, solemos considerarnos muy autosuficientes y pensamos que nosotros mismos podemos resolver nuestros problemas y que no necesitamos a alguien más que lo haga por nosotros.
Algunos hombres no quieren ir a Psicología porque creen que les van a decir todo lo que están haciendo mal (aunque algunos colegas psicólogos y psicólogas suelen hacer eso). Por eso es necesario escoger un buen psicólogo para cada quien.
Sin embargo, los tiempos están cambiando, hay mayor información, las mentes se van abriendo, y actualmente muchos hombres están asistiendo más a Psicoterapia que antes. Incluso, según mi experiencia, están siendo cada vez más ellos los que toman la iniciativa y les proponen a su pareja asistir juntos a Terapia Psicológica.
Teniendo en cuenta esto, entonces, es necesario que la persona por sí misma elija el Psicólogo al cual él opte por asistir. Alguien que intente comprenderlo y no que lo descalifique, critique, reproche, juzgue, avergüence o presione a hacer algo que realmente no desea hacer.
Los hombres tenemos nuestra propia forma de expresar nuestras ideas, emociones, proyectos, firmeza, afecto, ternura, sensibilidad, alegría, tristeza, etc. LOS HOMBRES TAMBIÉN LLORAN. Para que un hombre llore, tiene que ser muy algo significativo para él, siempre y cuando descartemos que no sea manipulación, sino que realmente se ha sentido muy afectado.

El hombre que no quiere, no lo hace, por más que lo quieran forzar, obligar y/o manipular. Ha sucedido que algunas mujeres (con el fin de hacerles reaccionar y que luchen por su relación) les han dicho "vete de la casa" o "no te quiero" . Sin embargo, los hombres se lo han tomado al pie de la letra, y luego de soportar tantas veces lo mismo, llega un momento en que deciden que ya no va más. Y allí es donde algunas mujeres llegan al consultorio arrepentidas de lo que dijeron o hicieron (lanzarle cosas en la cabeza al hombre, insultarlo, desacreditarlo, humillarlo, etc.) cuando no era realmente lo que deseaban para con el hombre que aman.
NO TODOS LOS HOMBRES SON IGUALES. Existen hombres violentos que han dejado de serlo porque se dieron cuenta de los problemas que ello acarrrea, que por allí no va la solución, de que no es lo que quieren que vean sus hijos. Asimismo existen hombres infieles que dejan de serlo, siempre y cuando tomen conciencia y realmente se esfuercen por lograrlo. También existen alcohólicos y drogadictos que pueden recuperarse, siempre y cuando hagan algo por lograrlo.
 Esa fuerza, testosterona (hormona masculina) y adrenalina que poseemos los hombres, debe ser encaminada y encauzada hacia lo positivo y no hacia la violencia física para con los seres que amamos. El cerebro masculino puede aprender cosas del cerebro femenino y viceversa; así creceremos, evolucionaremos y nos complementaremos mutuamente entre ambos. 
Para lograr las mejoras, en algunos momentos de nuestras vidas, resulta de gran ayuda el acudir a un especialista de la salud mental. Alguien que, con su experiencia de haber atendido a tantos pacientes con situaciones similares, tiene una perspectiva sobre por dónde puede ir la solución y logrará que los consultantes por sí mismos se den cuenta qué es lo que realmente desean y pueden lograr.