sábado, 2 de mayo de 2009

COMO LIDIAR CON LA GRIPE PORCINA

COMO LIDIAR CON LA ANSIEDAD POR LA GRIPE PORCINA

Los repentinos y casi constantes reportes de noticias acerca de la gripe porcina (mexicana o norteamericana) pueden hacer que la gente se sienta ansiosa y preocupada. Estas reacciones son comprensibles porque hay desconocimiento acerca de la gravedad de la enfermedad. Incluso durante este periodo de incertidumbre usted puede tomar varias medidas para manejar su ansiedad y tener una perspectiva positiva.

Mantener las cosas en perspectiva. Es necesario que los funcionarios gubernamentales se preparen para lo peor con el fin de proteger al público. Sin embargo, el público no necesita esperar lo peor.


Obtener datos confiables. Recabe información que le ayude a determinar con precisión el riesgo al que está expuesto para que pueda tomar precauciones razonables. Busque una fuente creíble en la que usted confíe como las noticias de los Centros para el Control de las Enfermedades, una entidad de salud pública local o el gobernante de su localidad. Se trata de una situación que evoluciona rápidamente, por lo tanto manténgase informado periódicamente lo que le ayudará a diferenciar los hechos reales de los rumores. Tenga cuidado con los rumores sin fundamento, los cuales pueden ser preocupantes y pueden impedirle tomar medidas apropiadas.


Conservar una perspectiva esperanzadora. Los organismos de salud pública en todo el mundo están trabajando para identificar brotes de la enfermedad y garantizar la disponibilidad de la mejor atención médica para los afectados. A través de los siglos, la gente ha sobrevivido a difíciles circunstancias y han podido seguir llevando vidas productivas y satisfactorias. No hay motivo para pensar que esta situación no pueda ser similar.


Permanecer saludable. Un estilo de vida saludable—incluyendo dieta y ejercicio adecuados—es su mejor defensa contra cualquier amenaza de enfermedades. Adoptar hábitos de higiene como lavarse las manos periódicamente también minimizará su exposición a todo tipo de gérmenes y fuentes de enfermedad. Un cuerpo saludable puede tener un impacto positivo en sus pensamientos y emociones, lo cual le posibilitará tomar mejores decisiones y lidiar mejor con las incertidumbres de la gripe o influenza.


Desarrollar resiliencia. La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a pesar de las adversidades, amenazas o fuentes significativas de estrés. Ponga en práctica las habilidades que ha empleado en el pasado y que le han ayudado a lidiar con las adversidades de la vida y utilice dichas habilidades para que le ayuden a manejar sus emociones durante tiempos difíciles como el actual.

Tener un plan. Piense en cómo podría responder si se detectara el virus de la gripe porcina en su área. Quizás desee almacenar alimentos no perecibles en caso de que las autoridades recomienden quedarse en casa, explore opciones para que pueda trabajar desde su casa y cuidar a los miembros de su familia que estén enfermos, y establezca un plan de comunicación familiar de emergencia. Explore cómo podría pasar el tiempo si se cerrasen las escuelas o los negocios. Planificar algunos de estos escenarios con anticipación puede reducir su ansiedad.

Comunicarse con los hijos. Conversen sobre la gripe porcina con información honesta y de acuerdo a las edades. Si sus hijos tuviesen preocupaciones, el tratarlas en forma conjunta podría reducir sus ansiedades y aflicciones. Los padres también pueden ayudar a calmar la aflicción haciendo que sus hijos se centren en rutinas y horarios que permanezcan sin modificaciones a pesar de los cambios debido a las preparaciones para protegerse contra la gripe porcina. Recuerde que los niños observarán el comportamiento y las emociones de los adultos para saber cómo manejar sus propias emociones durante estos tiempos.

Mantenerse conectado. Mantener las redes sociales puede fomentar un sentido de normalidad y proporcionar valiosos recursos para compartir sentimientos y aliviar tensiones. Si las autoridades recomiendan limitar el contacto físico para contener una epidemia, puede permanecer contactado mediante e-mail y teléfono.

Buscar ayuda adicional. Si usted tiene intensas sensaciones de ansiedad o desesperación o si está teniendo problema para realizar su trabajo u otras actividades diarias, un profesional de la salud mental autorizado, como el psicólogo, le puede ayudar a desarrollar una estrategia apropiada para salir adelante.