martes, 19 de marzo de 2019

EN VEZ DE...


En vez de envidia, practica la ADMIRACIÓN

En vez de violencia, practica la PAZ INTERIOR 

En vez de competencia, practica la COOPERACIÓN

En vez de perfeccionismo, practica la EXCELENCIA

En vez de criticar, practica el FEEDBACK (RETROALIMENTACIÓN)

En vez de quejarte, practica SOLUCIONAR

En vez de rigidez, practica la FLEXIBILIDAD

En vez de excesos, practica el BALANCE, EQUILIBRIO

En vez de impulsividad, practica CONTROL DE EMOCIONES, CANALIZAR LA ENERGÍA

En vez de agresividad, practica el CONTROL DE LA IRA

En vez de lastimar, practica RESPETAR al otro

En vez de frustración, practica la ADAPTACIÓN

En vez de decepción, practica la ACEPTACIÓN

En vez de lamentarte, práctica el RESCATAR LA EXPERIENCIA, EL APRENDIZAJE, LA LECCIÓN DE VIDA

En vez de quedarte estancado en el pasado o inquietarte por el futuro, APRECIA Y VIVE EL PRESENTE.

En vez de pelear, aplica el AMOR.

Idea original de: Psic. Luis Venegas

domingo, 17 de marzo de 2019

7 CONSEJOS DE VIDA

1) Cada vez que aprendes algo nuevo sobre ti o sobre la vida, has avanzado.

2) El que es sabio, comparte lo que sabe; y cuando compartes, creces.

3) Cuando te sientas mal, no abandones la esperanza.

4) La confianza es una fuerza interior con la que todos hemos nacido. Si La hemos perdido, la podemos recuperar.

5) No hagas nada que vaya en contra del respeto hacia ti mismo.

6) Perdonar te hace grande.

7) Desde la paz, construye mejor.


domingo, 10 de marzo de 2019

EL SUFRIMIENTO y EL EGOÍSMO

Todos sufrimos. Es importante aceptar que se sufre, que somos vulnerables al dolor, que nos hacemos hermanos a todos, nos une; el sufrimiento de otros nos comunica fortaleza.

El amor, la compasión, son más fuertes que el sufrimiento.

El dolor duele menos si se acepta, porque adquiere un sentido, un valor, una finalidad que va más allá del dolor mismo.

Cuando consideramos que lo más importante somos nosotros mismos, es imposible no sufrir por infinidad de cosas, y nada alivia tanto el sufrimiento como tender la mano a otra persona que también sufre. 

Nada acrecienta el dolor tanto como encerrarse egoístamente en uno mismo, pensando y repensando en el propio sufrimiento.

Necesitamos aprender a sentir el dolor de otros, a dejarnos transformar por el sufrimiento de los otros como si fuera propio.

El sufrimiento está presente en el mundo para provocar amor, para hacer nacer obras de amor hacia los demás seres humanos (ayudar, sentir compasión, apoyar a los enfermos, acompañar en el dolor, etc.).

El egoísmo alimentado por el orgullo es lo que nos lleva a centrarnos en nosotros mismos, a no importarnos los demás y a convertirnos en el centro del Universo.

Todo tipo de injusticia, odio, guerra, violencia, están motivados por el egoísmo.

El egoísmo produce amargura, intransigencia, división, sufrimiento; el egoísmo es el causante de la miseria, adulterios, guerras que hay en el mundo, en la familia e incluso dentro de sí mismo, así como úlceras, depresiones, tensiones, dolores de cabeza, gastritis y cualquier enfermedad psicosomática u otro tipo de violencia, los cuales brotan en nosotros debido a nuestros egoísmos.

El egoísmo nos lleva a buscar la seguridad en nosotros mismos;el egoísta no sabe darse porque a nadie ama, ni siquiera a sí mismo (ya que no haría a los demás lo que no quisiera que le hagan a sí mismo), no puede ver más allá por ello nunca se fija en los demás, sino para sacar provecho de ellos; solo se ve, se escucha, se sirve a sí mismo y a sus intereses personales.

Cuando se sufre con miedo, con rabia, con desesperación, con odio, con rencor, con deseos de venganza, haciendo reclamos, llamando la atención sobre sí mismo una y otra vez, exigiendo consideraciones y cuidados, llorando, quejándose con insistencia, compadeciéndose, haciendo a otros responsables de nuestro dolor, se hace más pesado, más difícil de soportar.

Fuente: comunidaddelperdon.com


sábado, 9 de marzo de 2019

MIENTRAS CREÍAS QUE NO ESTABA MIRANDO

Mientras tú creías que yo no estaba mirando, yo vi que:

Pegaste con un imán mi dibujo al refrigerador, por eso de inmediato quise hacer otro.

Le diste de comer a un gatito sin hogar, entonces entendí que a los animales hay que tratarlos con amor y respeto.

Preparaste mi pastel favorito especialmente para mi, así me di cuenta que los pequeños detalles ocultan mucho sentido.

Fuiste a visitar a tu amigo enfermo, y entonces entendí que las personas deben cuidarse mutuamente.

No niegas la ayuda a los necesitados, y comprendí que si tienes tiempo y dinero, hay que ayudar a aquellos que no lo tienen.

Tratas con mucho cuidado nuestra casa y a todos los que vivimos aquí, y entendí que cada persona debe cuidar lo que tiene y lo que quiere.

Incluso cuando te sientes mal, continúas cumpliendo con tus obligaciones, y me di cuenta de lo que significa la responsabilidad.

A veces no pudiste contener las lágrimas, y entendí que en la vida hay tristeza y dolor, y llorar es normal.

Nunca dejas de cuidar de mí, y yo quise cumplir todas tus expectativas y hacer todo lo posible para que te sientas orgulloso de mí.

Mientras tú creías que yo no estaba mirando, aprendía de ti la vida. Tomé tu ejemplo y traté de ser como tú.

En lo más profundo de mi alma estaba un pequeño adulto que se decía a sí mismo:

¡¡¡Queridos padres, gracias por todo lo que he visto mientras creían que yo no estaba mirando!!!

Cristian Granados Guerrero

miércoles, 6 de marzo de 2019

ABRAZOS CONTRA EL ESTRÉS

Los abrazos nos protegen contra el estrés

Está claro: en algunos momentos no necesitamos soluciones, consejos, recetas... lo que realmente necesitamos es un abrazo.

Algunas personas dicen "yo no soy de abrazos", pero generalmente esto es debido a que los han probado poco.

En algunas familias, lo de abrazar se ve raro, incómodo, o simplemente no se contempla.

El modo de transmitir y comunicar también se enseña y se aprende, igual que un idioma.

Sin embargo, este idioma vale la pena aprenderlo.

Varios estudios muestran los efectos benéficos de los abrazos en nuestra salud psicológica.

Con abrazos, los conflictos no nos estresan tanto.

lunes, 4 de marzo de 2019

APRENDIZAJE DE VIDA: 19 LECCIONES

1. El cerebro de una persona inteligente deja ir las cosas que ya no necesita, lo cual facilita el pensamiento y la toma de decisiones.

2. Solo tiene valor lo que es bueno y cuesta trabajo.

3. Los que viven contigo siempre te van a pedir más.

4. La pasión quebranta la sinceridad del juicio.

5. Ten en cuenta que habrá situaciones en las que das y haces lo mejor, con la mejor de las intenciones, y lo que obtienes a cambio no es lo que esperabas. 

6. No es que la vida sea injusta, sino que así es la vida, impredecible.

7. Cualquier cosa puede suceder.

8. Adáptate a las circunstancias.

9. Cada persona va a obrar según lo que sabe, lo que pueda, lo que piense y desee hacer.

10. Si sigues esperando que los demás hagan lo que tu esperas o lo que tú harías, te vas a frustrar continuamente.

11. Solo porque hay momentos de oscuridad no significa que no estés haciendo lo que se supone que debes hacer. 

12. Brilla esplendorosamente en todo lo que hagas.

13. La ira es un viento que apaga la vela de la inteligencia.

14. La lluvia es para el fuego lo que la bondad es para la cólera.

15. El más débil es aquel que no puede contener su ira.

16. Cuando se poseen cosas que sobran, se poseen bienes ajenos.

17. Los abrazos nos protegen contra el estrés

18. Como un recipiente cuidadosamente creado y un vehículo de amor y sabiduría fabricado intencionalmente, tú eres valioso(a) y punto.

19. Toda alma importa.

domingo, 3 de marzo de 2019

EL NUMERO 40 Y LA BIBLIA

PSICOLOGÍA CRISTIANA. PSICOLOGÍA CATÓLICA.
¿Te has dado cuenta que en pocos, pero importantes, momentos de la Biblia, el número 40 está presente?

Es la cantidad de días y noches del diluvio (Génesis 7,12).

Isaac y Esaú tenían 40 años cuando se casaron (Gen 25,20; Gen 26,34).

El éxodo duró 40 años.

Moisés estuvo 40 días y 40 noches en el monte Sinaí (Deuteronomio 9, 9-11).

Los espías de Israel exploraron la tierra prometida por 40 días (Num 13, 25).
Goliat retó a los israelitas por 40 días antes de que David lo venza (1 Sam 17,16).

David reinó por 40 años (1Re 2,11), al igual que Saúl (Hch 13, 21) y su hijo Salomón (1 Reyes 11, 42).

El profeta Elías pasó 40 días en ayunas en el desierto hasta encontrarse con Dios en el monte Horeb (1Re 19,8).

Jonás anunció que Nínive sería destruida a los 40 días (Jon 3,4).

Jesús fue presentado en el Templo a los 40 días de su nacimiento (Lv 12).

Jesús fue al desierto después de su bautismo por 40 días y noches para ser tentado por el demonio (Mt 4,2).

Tras su crucifixión, el tiempo en el que se apareció a sus discípulos fue precisamente de 40 días (Hch 1,3).

Entonces, ¿qué hay con la Biblia y el número 40?

En sí, hay un grupo de teólogos que piensa que el número 40 representa “cambio”. Que es el tiempo de preparación de una persona o pueblo para dar un cambio fundamental.

Para el entonces Monseñor Joseph Ratzinger, en su libro “Jesús de Nazaret”, reflexiona que para la época de Jesús el número 40 tenía mucho peso simbólico. 

Todos esto sería recogido por los primeros cristianos al dar sentido a la numerología de la Biblia.

El número 4, para los Padres de la Iglesia, simbolizaba los puntos cardinales, es decir, todo el mundo. El 10 representaría los Mandamientos. Así que el número 40 (4 por 10) sería el símbolo de la historia del mundo en relación con Dios.

Según Ratzinger, "cuando Jesús va al desierto por 40 días y noches, está recorriendo esta historia de pecado y lejanía del hombre con respecto a Dios, nuestro éxodo".

"Entonces, este tiempo muestra a Dios asumiendo, no solo nuestro pecado, sino también toda nuestra historia de separación con la Eternidad. Cristo vino a salvarnos, en todos los sentidos".

¿Por eso los 40 días en Cuaresma?

De hecho, Cuaresma proviene del nombre en Latín “Quadragésima”, que significa 40. Son 40 días donde la Iglesia imita los 40 días y noches que Cristo pasó en el desierto antes de su vida pública y Pasión.

En el caso de la Iglesia Católica, son 40 días y noches donde los feligreses se proponen purificarse, cambiar radicalmente, para aquello a que Dios les tiene preparado.

Fuente: corazondediosytucorazon.blogspot.com

En la película "A prueba de fuego", que trata sobre problemas de pareja, al protagonista le tomó 40 días para poder recuperar y fortalecer su relación a nivel espiritual.