jueves, 20 de noviembre de 2014

10 BENEFICIOS DE LA TERAPIA PSICOLOGICA

Psicólogo Luis Venegas Chalen
Primero voy a definir de manera breve que hace un psicólogo. Un profesional de la psicología es alguien que ha hecho una formación teórica y práctica y que tiene conocimientos del comportamiento humano, de sus “perturbaciones” y sobre todo, tiene las herramientas para encarar los problemas, bloqueos o dificultades que el cliente trae a la sesión de terapia psicológica del mejor modo posible. Toda la atención de la sesión se concentra en el cliente y en ayudarle a encontrar la mejor manera de resolver sus dificultades. No se trata de dar consejos, sino de ayudar al otro a ver qué le sucede, cómo hace para que le sucedan las cosas y cuál puede ser el mejor modo de cambiar lo que sea necesario cambiar.

¿Cuáles son los beneficios?

- Contar con un asesoramiento profesional, basado en un estudio amplio de la conducta humana (avalado por una enseñanza universitaria certificada) y evidencias científicas. Y en la experiencia que la trayectoria laboral del profesional le haya podido aportar. No es hablar por hablar, hay una sólida base detrás, tanto teórica como práctica.

- Contar con un procedimiento, la terapia psicológica, que ha mostrado su eficacia más allá del placebo y que se equipara en eficacia a la medicación para diversas patologías, sin sus efectos secundarios.

- Poder explicar tus problemas a una persona que no está implicada emocionalmente (como lo estaría un familiar o un amigo) y por tanto puede tener un grado de objetividad mayor para evaluar la situación. No es que el psicólogo no “sienta nada”, sino que no tiene el nivel de implicación de las personas cercanas.

- Tener un apoyo emocional, sin juicios de valor, en momentos difíciles o de cambio para ayudarte a resolverlos o superarlos. El psicólogo no te juzga, esa no es su tarea. Está para comprenderte y ayudarte a que te comprendas a ti mismo. Y a partir de ahí puedas hacer los cambios que estimes oportunos.

- Tener a alguien que te mira desde fuera y por lo tanto ve cosas de ti mismo que tú no ves. Hay partes de nosotros mismos que los demás pueden ver pero nosotros mismos no. Esa mirada objetiva externa nos ayuda a conocernos mejor y a calibrar también el impacto que tenemos en los demás.

- Contar con un profesional que te puede ayudar a mirar hacia dentro y descubrir partes de ti mismo que desconocías, que eran ignoradas tanto por ti mismo como por lo que te rodean. Siguiendo con lo dicho en el punto anterior, también existen partes de nosotros mismos que no vemos ni nosotros ni los que nos rodean. Una mirada experta te puede ayudar a descubrir esas motivaciones más profundas y poder por tanto obrar en mayor consonancia contigo mismo.

- Resolver los problemas o hacer los cambios más rápidamente. Uno de los problemas más frecuentes es bloquearse, quedarse anclado en una situación y no saber cómo salir de ella. La terapia psicológica es una buena ayuda para desbloquear esas situaciones y buscar alternativas para avanzar.

- Ayudarte a encontrar tu verdadero camino. Todo este proceso de autoconocimiento que logramos en la terapia psicológica favorece el hecho de saber qué es lo que realmente queremos y por tanto poder poner los medios para lograrlo. Conseguimos tener una vida más congruente con nosotros mismos.

- Tener cerca una voz sincera que te dirá lo necesario e imprescindible, aunque no te guste oírlo. Una de las cosas más difíciles de gestionar es decirle a los demás cosas que no quieren escuchar o que les resultan dolorosas. Se supone que es algo que los buenos amigos deberían hacer, pero todos sabemos que muchas veces no lo hacemos por miedo a dañar al otro o a tener un conflicto. El psicólogo puede hacerlo porque de algún modo, al entrar en terapia y abrirte hacia él, le has dado permiso para decirte la verdad. Toda la verdad. Aunque duela. Y porque al no estar directamente implicado, sabes que te da su opinión más sincera. Está en una posición privilegiada para poder ejercer ese rol de Pepito Grillo.

- Tener la certeza de que todo lo que explicas es confidencial. Teniendo en cuenta las tantas veces que explicas algo que acaba convirtiéndose en un secreto a voces, tener la seguridad de que lo que estás contando quedará entre tú y el profesional, es una gran seguridad.

Espero que estos beneficios te hayan ayudado a tener mejor información de qué puedes esperar de una terapia psicológica y así decidir si quieres hacer una.

Por Mertxe Pasamontes