domingo, 19 de febrero de 2012

DEPRESION POST VACACIONAL

1 ¿Qué es?
La depresión post-vacacional es un síndrome que experimenta mucha gente al finalizar sus vacaciones y reincorporarse a sus puestos de trabajo o estudios. Aunque los psicólogos y psiquiatras no se ponen de acuerdo acerca de si debe considerarse como tal, se trata de un síndrome que suele presentar unos síntomas muy parecidos a los de una depresión clínica: sensación de apatía, desánimo, irritabilidad, dificultad para relacionarse con los demás, insomnio, etc. En casos graves puede llegar a provocar estados de ansiedad, trastornos digestivos y taquicardias.

2 ¿Por qué se produce?
El principal causante de la depresión post-vacacional es la vuelta al trabajo después de un prolongado periodo de vacaciones, aunque el cambio en los horarios y la modificación de las horas de sueño contribuyen también. Los días de ocio y disfrute dan paso a las largas jornadas laborales y a las responsabilidades, por lo que es lógico y normal que una persona se sienta un poco desanimada. El verdadero problema surge cuando esa sensación de desánimo generalizado se prolonga demasiado en el tiempo, por norma general durante más de dos semanas.

3 Tómate el primer día con filosofía,
de nada te servirá lamentarte y amargarte sin sentido. En lugar de pensar en lo bien que te lo pasaste en vacaciones y lo duro y triste que resulta estar de vuelta en el trabajo tómate tu primer día de trabajo como una jornada laboral más. Así conseguirás quitarle dramatismo al asunto. Por otra parte, no olvides que la vuelta al trabajo no sólo supone una vuelta a las responsabilidades y a las exigencias, sino que también es un reencuentro con los compañeros y amigos. Pregúntales acerca de sus vacaciones y cuéntales cómo te ha ido a ti en las tuyas. Te sentirás mucho mejor y estrecharás lazos con ellos.

4 Poco a poco.
No esperes llegar al trabajo y empezar a trabajar a destajo desde el primer momento, tómate tu tiempo para ponerte al día con lo que dejaste pendiente antes de irte de vacaciones y de lo que ha ocurrido mientras estabas fuera. Hecho esto organízate, márcate una línea de trabajo y unos objetivos a conseguir en tu primera semana de trabajo. Verás que, poco a poco, irás recuperando el ritmo de trabajo al que estabas acostumbrado antes de irte de vacaciones. Si aún así ves que te cuesta un poco acostumbrarte otra vez al trabajo, no desesperes, no eres el único que está pasando por esta situación. Cuando te quieras dar cuenta ya no sentirás esa sensación de desasosiego cada vez que tengas que ir a trabajar.

5 Márcate nuevos objetivos e ilusiones.
Volver al trabajo y caer en la desdicha de que aún te quedan muchos meses para las próximas vacaciones es un error que sólo hará que te deprimas aún más. Piensa que puedes aprovechar los fines de semana, que el calendario laboral está poblado de días festivos y que puede que incluso te quede algún que otro día libre por disfrutar. Márcate proyectos y metas que alcanzar a través del trabajo, harán que acudas a tu puesto de trabajo con la ilusión propia de quien persigue un sueño.

6 Intenta mejorar las cosas en el trabajo.
Un jefe despótico, un compañero al que no soportas, una silla sobre la que sentarse que te destroza la espalda, etc. Aún si uno tiene la inmensa suerte de estar enamorado de su trabajo siempre habrá cosas que no sean de su agrado. Si este es tu caso ponte manos a la obra para cambiar aquello que no te gusta. Nadie te garantiza que lo vayas a conseguir, pero por lo menos te quedará la satisfacción de haberlo intentado. Establece flujos de comunicación más fluidos, haz que tu punto de vista sea escuchado y tenido en cuenta, si algo no te parece bien hazlo saber. Te sentirás mucho más implicado en tu trabajo, y ello hará que la vuelta al mismo no se haga tan costosa.

7 ¡El día tiene muchas horas!
Has de comprender que el día tiene 24 horas, y que tu trabajo sólo te ocupa una tercera parte del mismo. Así que cuando hayas terminado tu jornada laboral, dedica el resto del día a practicar actividades que son de tu agrado o para estar con los amigos o con la familia. Es necesario cumplir con las responsabilidades, pero también lo es satisfacer las necesidades de ocio y descanso. Si tienes esto en cuenta a lo largo de los primeros días después de tu vuelta al trabajo conseguirás que ésta se haga mucho más llevadera. También es importante que sepas no llevarte el trabajo a casa. Pasarte la tarde agobiado por lo que te espera en el trabajo al día siguiente es igualmente inútil y estresante.

8¿Has pensado en practicar deporte?
Está demostrado: practicar deporte de manera regular no sólo es bueno para la salud sino que también contribuye a combatir el estrés. Saliendo a correr en tus ratos libres o apuntándote a un gimnasio conseguirás romper con la monotonía que puedas experimentar en tu trabajo y ganarás en salud y energía. No cabe duda, el deporte es uno de tus mejores aliados para combatir la depresión post-vacacional.

9¿Qué es para ti el trabajo?
Mucha gente no se da cuenta de la verdadera importancia del trabajo. Es una manera de realizarse personalmente, una forma de prestar un servicio útil a la sociedad a la que se pertenece y un proceso en el que nunca se deja de aprender. Si uno es capaz de comprender esto dejará de contemplar la vuelta al trabajo como una obligación. Por otra parte, también es importante darse cuenta de que la vida no sólo es trabajar, es más, el trabajo, en el fondo, no es más que un medio para ganarse la vida. No estás ‘atado’ a tu trabajo, no eres un esclavo del mismo, trabajas para poder vivir y para, además de otras cosas, poder pagarte las vacaciones que acabas de disfrutar.

10 Adopta una mentalidad positiva.
Éste puede que sea el paso más importante de todos. Acepta la realidad, acepta el hecho de que ya has tenido tu tiempo para descansar y de que ahora toca trabajar. Piensa en que hay muchas personas que no tienen la suerte de tener un puesto de trabajo esperándoles a la vuelta de las vacaciones. Afronta las responsabilidades e intenta realizarte personalmente haciendo tu trabajo lo mejor posible, y hazlo todo con una sonrisa. Sonriendo no sólo serás feliz, sino que además harás más felices a los que te rodean y crearás un mejor ambiente de trabajo.

Fuente: http://www.practicopedia.com

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NO EXISTE LA DEPRESIÓN POSTVACACIONAL

La depresión es una enfermedad psiquiátrica bien definida que afecta a unos seis millones de españoles y constituye la segunda causa de baja laboral en España, mientras que los síntomas que se presentan tras la vuelta al trabajo, después de las vacaciones, no se corresponden con los de una depresión ni ninguna otra enfermedad, según señalan diversos expertos.

El presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP) y jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, Jerónimo Saiz, recuerda que "la depresión postvacacional no existe porque no tiene entidad clínica".

En su opinión, la vuelta al trabajo después de las vacaciones es simplemente una dificultad más de la vida que requiere adaptarse a una realidad que no siempre concuerda con las expectativas. "Si la depresión se asocia al regreso de las vacaciones es puramente una coincidencia. Aquéllos que la sufren estaban enfermos previamente".

Por su parte, la experta en psicología clínica, Elena Borges, recuerda en declaraciones a Europa Press, que no se trata, por tanto, de ninguna enfermedad o síndrome, sino de un proceso emocional normal. "Hay que hacer hincapié en que no es una enfermedad mental que deba ser tratada por un profesional, es simplemente un estado de ánimo que pertenece al curso de la vida", añade.

A su juicio, "hay una confusión terrible, el termino depresión postvacacional se ha quedado como un termino coloquial y la verdad es que la depresión es un problema mucho más terrible que sí requiere tratamiento profesional"

Síntomas como irritabilidad, insomnio o ansiedad que se manifiestan tras la vuelta al trabajo después del periodo estival de descanso y depende en gran medida de la satisfacción que se obtiene del trabajo, del regreso a horarios estrictos o del retorno a la rutina, entre otras circunstancias. Además, es más fácil que se produzca en profesiones que tiene que estar en contacto directo con las personas, de cara al público como profesores, comerciales, periodistas, etc.

Esta situación responde a un estado de ánimo más bien negativo entre los trabajadores que vuelven a sus puestos y que tiene que ver con el nivel de insatisfacción. Sería un sentimiento comparable, advierten los expertos, "al que se produce los lunes para muchos trabajadores, tras dos días de descanso y que, ahora, después de un mayor periodo de descanso, se produce de modo más acentuado".

Es, por tanto, un malestar "transitorio y breve" que no requiere de atención médica ni de un tratamiento farmacológico, sino de un enfrentamiento a la realidad y de aceptación de la nueva situación.

PENSAMIENTOS POSITIVOS

Para Borges, "existe un error de concepto de las vacaciones que sólo nos deben servir para desconectar, gratificarnos y retomar la energía necesaria para seguir con nuestra responsabilidades". Asimismo, considera que es importante "valorar tener un trabajo", sobre todo "ahora que estamos inmersos en una situación de crisis económica considerable"

"Se debe entender que el trabajo nos ennoblece, nos aporta sentido de identidad y nos hace sentirnos útiles", advierte la experta, quien aboga, al igual que el doctor Saiz, por ser positivos, pensar en disfrutar y descansar durante el fin de semana.

"Que piensen en todos los que no han podido tomar vacaciones porque no tienen un puesto de trabajo al que reincorporarse. Por otra parte, si las vacaciones no tuvieran límite en el tiempo, dejarían de serlo para convertirse en una situación habitual, que no se percibiría con el aliciente que suscitan los periodos vacacionales breves", añade Saiz.

Entre otros consejos recomiendan mantener una actitud positiva, ser realista y dedicar tiempo para el ocio a diario; tomar las riendas de la propia vida; no considerar las vacaciones como la solución a los problemas; no buscar denodadamente la felicidad como obligación durante ese periodo, gozar del tiempo improductivo y aprovecharlo y descansar lo suficiente, pero no estar todo el día durmiendo.

Asimismo, aconsejan tratar de incorporarse a la rutina laboral de forma paulatina, y, en caso de poder hacerlo, dividir las vacaciones en dos ya que "el ritmo de vida es muy acelerado y el organismo requiere vacaciones de forma secuenciada". Lo más recomendable es disfrutar de 15 días de vacaciones durante los primeros seis meses del año y del resto en el segundo semestre.

ESTABLECER LA RUTINA

Los niños también se encuentran expuestos al síndrome postvacacional ya que "volver al colegio supone un cambio y los cambios siempre se estabilizan cuando se normaliza la situación". En este caso se suelen mostrar más nerviosos o intranquilos.

Ante esta situación, la psicóloga recomienda "conservar la calma y mantener la paciencia con el niño", ya que "los niños son como esponjas y siempre captará el nerviosismo de sus padres con lo cual seguirán alterados".

Entre otros consejos, recuerda que "hay que dialogar con el niño y recordarle todos los aspectos positivos de los que va a disfrutar en el colegio", asimismo señala que es positivo para el niño que empiece con las rutinas escolares --tanto horarios, sueño, comidas, estudio, etc.-- una semana antes de la vuelta al colegio.

Fuente: http://www.europapress.es/salud


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