martes, 1 de febrero de 2011

AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS

5 CONSEJOS PARA POTENCIAR LA AUTOESTIMA EN LOS NIÑOS

La autoestima es la energía afectiva con la que me vinculo conmigo mismo y es signo de personalidad madura. La autoestima se aprende y en este artículo les daremos 5 ideas para potenciar la autoestima en los niños.

1. Darles pequeñas responsabilidades. Guardar la verdura, pasarle una franela a un mueble, regar las plantas, ordenar las medias por colores… estas son pequeñas responsabilidades que van forjando su carácter, de esta manera el niño comprende que es valioso por sí mismo, por su capacidad de hacer. Que la vida no es sólo recibir y que ayudar a otros no es hacer lo que yo quiero o me parece, sino hacer lo que ese otro necesita. Darles la posibilidad de colaborar los llena de iniciativa y alegría por la acción, mi hija de 1 año y medio me ayuda a poner la mesa, guardar las compras del super, “ordenar” la casa… es algo que disfruta y busca, son momentos en los que también compartimos, momentos distintos al juego, pero igual de gratificantes. Dar responsabilidades no es imponer, es hacer notar que solos no podemos todo, que compartir es importante y la acción del otro es tan valiosa como la mía. De esta manera estamos gestando seres emocionalmente inteligentes y socialmente responsables.

2. Escucharlos. Los niños tienen un estilo de pensamiento muy particular que se vincula en gran parte con la etapa psicogenética en la que se encuentra. Escucharlos es aprender a conocerlos. Un ser que sabe que es escuchado se siente valioso, siente que es importante, que tiene una existencia. Así estamos formando a seres que saben contener al otro, justamente porque se han sentido contenidos ellos mismos.

3. Nunca corregir sus emociones. “No digas eso” (en relación a una emoción), “no puedes sentir eso”… ¿les suena alguna de estas frases? Es un error común en el que caemos los padres cuando nos lastima, nos duele lo que ese niño expresa.

Si un niño nos dice con sufrimiento “soy un tonto”, nuestra respuesta automática, pero incorrecta es decirle “no, no eres un tonto”, claro que nuestra intención es buena… nos duele que nuestro hijo, sobrino, nieto o alumno sufra. Sin embargo al contestar de esta manera estamos reforzando su afirmación: “eres un tonto por pensar que eres tonto, no sabes ni quien eres”.

La respuesta correcta muchas veces tiene forma de pregunta: “¿por qué dices eso?” “¿y eso que te hace sentir?”… dejemos que el niño se explaye, que hable, que aprenda a definir lo que le pasa. De esta forma estamos colaborando en su crecimiento emocional. Y luego, para reforzar su autoestima le vamos a preguntar o vamos a afirmar actitudes que él tiene y que a nuestro juicio tienen que ver con la inteligencia (por supuesto que el niño debe tener esas características que le señalo), por ejemplo: “¿sabes leer?”. “¿sabes hablar?”, “¿sabes poner la mesa?”, “¿sabes cuidar a tu hermanito?”, “¿sabes lo que está bien y lo que está mal?”, “¿sabes abrazar y dar besos”, “¿sabes decir lo que sientes”, “¿sabes….?”, claro que nosotros sabemos que todas esas preguntas van a ser respondidas con una afirmación por parte del niño… hacemos un silencio haciendo como que reflexionamos y luego le decimos “entonces: eres muy inteligente”. Porque ser inteligente es saber leer, hablar, poner la mesa… etc.”

De esta manera estamos reforzando su autoestima a la vez que le vamos enseñando que ser inteligente es mucho más que sumar y restar, que la inteligencia tiene diversas variables y que no todas tienen que ver con el aspecto racional de la mente. También le estamos enseñando a reflexionar, a aplicar el método socrático.

4. Ser optimista. El optimismo es una forma de desarrollar la autoestima. Tener expectativas, aceptar desafíos, tener esperanzas.

Dentro del ámbito familiar es demostrar alegría por las pequeñas cosas de la vida, ver en positivo. Si teníamos planeada una salida de picnic y llueve… no renegar, quejarse, insultar al meteorólogo o llorar por cómo nos trata la vida… los niños nos observan, y lo que es más preocupantemente gratificante: nos imitan.

¿Solución frente a la catástrofe? Prender las luces (el sol), poner alguna fragancia floral o traer unas plantas a la sala (naturaleza), correr los muebles, poner una manta en el piso, poner música que les guste a todos y hacer el picnic ¡en la sala de tu casa!

De esta manera les estás enseñando a ser flexibles, creativos y que los problemas siempre pueden tener solución, sólo basta un poco de actitud e inteligencia.

5. Expresar los afectos. Sólo a través de las caricias, los abrazos y los besos como formas de expresión de nuestro amor el niño puede sentirse amado. Y al sentirse amado siente que tiene existencia, que es valioso por sí mismo, sólo por SER. Este es un tema importantísimo para el crecimiento emocional de tu hijo.

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