martes, 1 de noviembre de 2011

EL SINDROME DE MICKEY MOUSE

¿Alguna vez has almorzado con Mickey Mouse? Apuesto a que hay algunos de ustedes por ahí que están asintiendo con la cabeza sí - pensando “sí, almorcé con Mickey la última vez que llevé a mis hijos a Disney”. Para aquellos de ustedes que dijeron que sí – han sido engañados. No almorzaron con Mickey Mouse – ustedes han almorzado con un jovencito sudoroso metido en un disfraz de Mickey Mouse. Sin embargo, tuviste la impresión de que en efecto almorzabas con Mickey.


Te pido que pienses en un momento en el que hayas tenido una cita con un cliente importante o con alguna persona que hayas tenido en gran estima, alguien con quien realmente te hayas sentido realmente intimidado debido a tu impresión o percepción de quién se trataba. Ahora, quiero que pienses en cómo se aplica la analogía de Mickey Mouse.

Esta persona que te intimidó o que te intimida también hace las mismas cosas que todo el mundo. Él también debe haber tenido sus propios desafíos comerciales e interpersonales y lo más probable es que ingiera los alimentos normales para los humanos. Pero piensa en cómo la historia que se crea alrededor de estas personas puede interponerse en el camino de nuestros mayores logros. Tantos pensamientos de inferioridad invaden nuestra mente que obstaculizan totalmente el hecho de que pueda haber una verdadera conexión con esa persona.

Como coach de negocios tengo una ventaja real al trabajar con personas de alto nivel; personas que han hecho cosas grandiosas en sus vidas. La ventaja que tengo es que puedo llegar a ver el interior de estas personas, no con visión de rayos X, sino al compartirme sus mayores vulnerabilidades - y TODOS ellos las tienen. Es fascinante para mí que pueda hablar con alguien que no sólo ha alcanzado un buen nivel de éxito financiero, sino que también ha sido amigo personal de celebridades, presidentes y magnates de negocios. Ellos también tienen tremendas inseguridades. La diferencia es que ellos aprendieron a manejar esas inseguridades.

Entonces, volviendo a Mickey Mouse... ¿Cómo se aplica a esto? Observa cómo tus hijos reaccionan al estar ante la presencia de Mickey Mouse. Observa cuán embelesados se ponen cuando ven a Mickey. Tú sabes que es sólo un muchacho sudoroso e inseguro el que está debajo del disfraz haciéndose pasar por Mickey Mouse, pero tus hijos no se dan cuenta de eso (y quién eres tú para arruinar sus sueños). Ahora, volvamos a la persona que te intimida. Estoy aquí para decirte que ese mismo chico sudoroso e inseguro también vive al interior de aquella persona. Imagínala en un traje de Mickey Mouse en vez del traje costoso de hombre de negocios - ¿cómo esto cambiaría la forma en que te relacionas con aquella persona? Esa persona es tan humana como tú y como yo - ahora sal y relaciónate con ella como un ser humano - no como el icono, Mickey Mouse.

Escrito por: Lauren Eichner, coach de negocios de renombre nacional que trabaja con ejecutivos de empresas e individuos en negocios de ventas basados en relaciones.


Nota: En inglés, el término "Micky Mouse" se emplea para describir algo que es falso. Por ejemplo: ¡El "Rolex" que compraste en el mercado es micky mouse!

Traducido por: Venegas Chalen, Luis Alberto, psicólogo.

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