sábado, 4 de enero de 2014

TECNOBIOFILIA: LA NATURALEZA VIRTUAL GENERA BIENESTAR PSICOLOGICO

Los psicólogos ambientalistas desde hace tiempo han sabido que los encuentros con el mundo natural nos hace bien. Pero la naturaleza también puede hallarse en nuestras vidas virtuales—en las fotos que compartimos en línea, en los videojuegos que jugamos e incluso en las palabras que empleamos. Y ello parece ayudar a tranquilizar nuestras mentes conectadas.



El Ciberespacio está lleno de imágenes y lenguaje de naturaleza. Por ejemplo, ¿la pantalla de tu escritorio tiene como fondo una catarata, un bosque o una playa? ¿Cultivas tomates en Farmville, exploras los exóticos  territorios de World of Warcraft, o te paseas por Second Life? Probablemente, como muchos fanáticos de Grand Theft Auto, incluso compartes fotos de sus paisajes en Flickr.


De ser así, estás vivenciando la naturaleza mediante tu smart phone, tableta o pantalla de computadora. Y casi podrías tener la certeza de que te hace bien.


En la década de los años 80, los psicólogos experimentalistas Rachel y Stephen Kaplan estudiaron los efectos de la naturaleza en las personas. Hallaron que unas breves visiones del mundo natural —“naturaleza próxima”—podrían tener efectos medibles en el bienestar. Incluso una vista insignificante o distante, como unos árboles vistos a través de una ventana, podría proporcionarnos una sensación agradable.


Los Kaplan hallaron que las personas que tenían acceso a escenarios naturales próximos eran más saludables que aquellos que no lo tenían. Y estos sujetos también experimentaban mayores niveles de satisfacción con su hogar, trabajo y vida en general.


No es necesario que la naturaleza próxima sea bella o compleja. Y, sorprendentemente, no es necesario estar realmente al aire libre para obtener los beneficios. En varios estudios que han analizado esto se han realizado en interiores, utilizando imágenes en vez de lo real. El efecto sigue siendo poderoso cuando se ve a través de una ventana o en una fotografía o en video. Un cuadro, un poster e incluso un calendario o almanaque de pared, puede tener un efecto igualmente beneficioso.


Estos hallazgos complementan los escritos del biólogo E.O. Wilson sobre BIOFILIA, la atracción a la vida y los procesos de la vida. También se relacionan con el diseño biofílico, una práctica arquitectónica propuesta por el ecologista social Stephen Kellert. El diseño biofílico conecta las estructuras de las edificaciones con el mundo natural para crear entornos donde la gente se siente y rinde mejor. Entre estos diseños se incluye jardines, arreglos acuáticos y formas que imiten las de la naturaleza como corales y vegetación frondosa. Habrá materiales naturales, mucha luz,y espacios abiertos.


Sue Thomas denominó a este fenómeno como "tecnobiofilia"la atracción innata a la vida y procesos vitales que se puede hallar en la tecnología. Las imágenes de la naturaleza próxima en nuestros teléfonos y computadoras pueden aliviar la fatiga mental. Aumentan nuestra atención, nos ayudan a lidiar con el estrés y generalmente mejoran nuestro bienestar mental y emocional.


¿Que sucedería si conscientemente experimentáramos añadiendo tecnobiofilia a nuestras vidas conectadas? Ya compartimos la naturaleza próxima cuando colocamos/subimos/colgamos en línea nuestras fotos de puestas de sol, jardines florecientes y lagos tranquilos. ¿Podríamos aplicar el diseño biofílico a nuestro hardware y software para ayudarnos a sentirnos y rendir mejor? Si lo hiciéramos, podríamos hallar un equilibro más saludable y productivo entre la tecnología y la naturaleza.


¿Se te dificulta salir al aire libre? Aun así puedes cosechar los beneficios psicológicos de observar la naturaleza.




Más imágenes de tecnobiofilia en: