domingo, 25 de octubre de 2009

INFIDELIDAD FEMENINA

EXPERIENCIA PSICOTERAPEUTICA COGNITIVO CONDUCTUAL DE INFIDELIDAD FEMENINA EN LA PSICOTERAPIA DE PAREJA
Por: Adela Samalvides Linares (Perú)
Hospital Militar Central

La infidelidad en los últimos tiempos, se ha puesto de manifiesto como el problema más resaltante de las crisis de pareja que llegan a la consulta. Como lo plantea la historia la infidelidad es uno de los actos más dolorosos y traumáticos para una pareja. Y, aunque nuestra sociedad de alguna manera permitía la infidelidad masculina y casi es una costumbre para algunos hombres y experiencias de algunas mujeres, ahora el cuento versa de manera diferente, hoy algunas mujeres han decidido ser infieles, probablemente esto haya ocurrido hace mucho tiempo y la diferencia es que hoy se deciden a hablar de ello, tal vez por que acabó el amor romántico, ese amor en que se prometía amor eterno, a pesar que las vivencias en pareja, llegaran a ser agradables o desagradables, positivas o negativas, y que son estas experiencias de vida compartida, las que de una u otra manera propicien que olvidemos aquellas promesas al iniciar una relación “Te amare hasta la muerte”, “siempre seré tuyo o tuya” “te amare toda la vida”, estas frases implican compromiso, amor, deseo, pero que a lo largo de la vida de algunas parejas van desapareciendo.

Si definimos al Amor como conducta diríamos que nuestras conductas o la de nuestra pareja no han sido reforzantes, satisfactorias, o simplemente no cumplieron con las expectativas que teníamos frente al matrimonio y no somos felices. De allí, podemos preguntarnos en que momento nos desenamoramos y decidimos experimentar con otra persona y romper nuestras promesas y compromiso. Según Shirley Glass en su libro “Protege tu relación de la infidelidad y cura el trauma del engaño” nos dice que la idea de que amar a tu pareja es todo lo que necesitas para no desear tener un affaire, es un mito, si lo tomamos con cierta perspectiva, suena lógico, pero no completamente cierto, hay personas que sostienen excelentes noviazgos y mejores matrimonios, como también existen parejas con buenas o malas relaciones que han
tenido historias paralelas en algún momento de sus vidas.

Hay una infidelidad masculina y otra femenina, como en todo lo que se refiere a los géneros, hay diferencias entre el hombre y la mujer.

El hombre suele ser más dado a la aventura sin compromiso, por educación, o porque la sociedad lo ve como algo esperado o permitido de cierta manera, es como si tuviera el permiso para hacerlo, pero también porque la estructura masculina tiende a disociar sexo de amor. Los hombres pueden tener una aventura extramatrimonial sin mayores culpas, sólo por placer o por tentación. No hay que olvidar que la estructura física, la programación cerebral, la psicología masculina puede dejarse llevar fácilmente por las pulsiones sexuales, lo que no significa que no puedan reprimirlas sino que la sociedad siempre lo ha tolerado más fácilmente.

En el caso de las mujeres es diferente. No quiere decir que la mujer no se embarque en una aventura incluso pensando que será algo pasajero, que lo necesita por su autoestima o porque está pasando un mal momento con su pareja y se da ese permiso. Sin embargo a la mujer le cuesta mucho disociar amor de sexo, se apasiona y se enamora. En esto la infidelidad femenina puede ser considerada más peligrosa para la pareja constituida.

De todas maneras, hay que tener en cuenta que cada día la mujer imita más la conducta del hombre, y muchas mujeres toman las infidelidades como un derecho personal, pudiendo incluso, diferenciar claramente entre el marido y el amante. Pero los tiempos cambian y la mujer hoy no solo vive sin culpa un desliz sexual, sino que no siente el peso social que implicaba hasta hace unos años el adulterio. Las estadísticas indican que más del 30% de las mujeres que están en pareja, son o han sido infieles alguna vez en sus relaciones de pareja.

Muchas de ellas, incluso, casi a imagen y semejanza de los varones, toman sus infidelidades como un "derecho personal". Pero son las menos. A la mayoría aún le cuesta disociar amor de sexo: comúnmente la mujer se apasiona, se enamora de su amante, aunque esto implique romper una relación de años.

Pero también tendríamos que mencionar a aquellas mujeres que viven la infidelidad como una relación permanente en sus vidas, La infidelidad permanente, sobre todo si es con la misma persona, tanto en hombres como mujeres, se relaciona con una situación de "doble vida". Lo importante es que se trata de verdaderos triángulos donde el amante es funcional al sostenimiento de un matrimonio disfuncional, que no se lleva bien, pero no puede separarse, tal vez por falta de valor, por intereses económicos o por co-dependencias psicológicas y distintas patologías. El o la amante son una suerte de remedio para poder seguir padeciendo el matrimonio.

Y cuando hablamos de una constante en la infidelidad, aquellos hombres o mujeres que mantienen una y otra relación de infidelidad, en estos casos debemos considerar que son sus personalidades narcisistas y emocionalmente inmaduras que influyen en sus relaciones superficiales, no profundas, ya que sólo piensan en su propio placer, que buscan ideales fuera de la realidad, que necesitan que alguien esté siempre pendiente de ellos o ser siempre los protagonistas de alguna historia que sostenga su vacío interior o su falta de autoestima.

Y que hace la psicoterapia frente a la infidelidad femenina, algunos especialistas que han tratado el tema sostienen que sí es posible remontar una situación de infidelidad, pero para ello hace falta tiempo, mucha sinceridad, que se despejen dudas de todo tipo, ya que la infidelidad justamente se basa en la mentira, mucha comprensión y una gran vocación por volver a revivir el amor.

Frente a ello y según mi practica clínica considero que revertir esta situación es algo bastante difícil, el hombre vive de manera diferente la infidelidad de su pareja, después de ello queda un gran sentimiento de desconfianza, inseguridad y hasta obsesión por comprobar si la pareja sintió mayor placer en esta relación, y constantemente realiza comparaciones, lastimando su ego y autoestima, y muchas veces adoptan conductas irracionales como el maltrato físico y psicológico, desvalorizando la imagen de su pareja como mujer y como madre, este rol ultimo es otro de los problemas difíciles de afrontar en el proceso terapéutico, el como tratar con los hijos, si estos participan o no en la situación, dependiendo de la edad de estos, considerando que las estadísticas hablan de mujeres de 40 a 50 años, que muchas veces cuentan con hijos púberes o adolescentes. Pero cómo tratar con los hijos sobre una infidelidad de la madre, cómo se cuenta esta situación, cómo se hace para que no se vea dañada la imagen de esta madre, considerando que muchas mujeres llegan a la terapia refiriendo “mis hijos ya están grandes, tengo derecho a ser feliz”, pero considerando también que este sentimiento o pensamiento pide aprobación a gritos del terapeuta.

http://www.psicologosperu.com/
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