domingo, 4 de julio de 2010

CORAJE PARA DEJAR DE AMAR

En realidad no dejas de amar a a alguien. Simplemente aprendes a intentar vivir sin esa persona.

Es muy fácil, sugerirle a un amigo o familiar abandonado, que deje de sufrir, que pase la pagina y comience a vivir una nueva etapa en su vida.
Pero, para la persona que sufre la perdida, y que además se encuentra en el medio de una tormenta emocional, comprender que su vida no se acaba, confiar en que el dolor pasará, entender que no puede o más bien no debe, manipular o presionar a la pareja para que regrese, porque en cualquier momento se volvería a ir… es una tarea de muy difícil.
No podemos sufrir de amor por el resto de la vida, porque así, nos convertiríamos en victimas de nuestras decisiones y emociones.
Es importante aprender a aceptar lo que no podemos cambiar, recordando que toda situación representa una oportunidad para aprender y crecer.
Levántate, seca tus lágrimas, sana tus heridas, y toma decisiones valientes, pues la vida continúa.
Comprendo la dificultad y la ansiedad que te produce pensar, en ello, pero tú también saldrás de ahí y con el tiempo, reconocerás que lo que sucedió fue lo mejor para los dos.
Ten presente que nadie puede decirte cual decisión tomar, pues solo tú conoces los detalles de la situación, tus sentimientos y la capacidad que tienes para aguantar o para buscar tu tranquilidad.
Si ya tomaste o tomaron la decisión de una separación, acéptalo.
Vive tu duelo sin reprimirte para aparentar fortaleza frente a los demás.
Evita sentirte víctima y mas bien busca encontrar y resaltar los posibles elementos positivos que tenga la situación.
Acompáñate de buenos amigos que no traten de echarle leña al fuego para alimentar en ti deseos de venganza.
Distrae la mente, mantente ocupado haciendo algo que te guste y que te distraiga.
Valórate y siéntete capaz de superarlo aun cuando en este momento te sientas afectado y confundido.
¡Estoy seguro de que lo superarás y cuando menos lo imagines ni siquiera lo recordarás!!
Con el tiempo y cuando te sientas mejor, te sugiero que perdones, sí, aunque te parezca injusto y absurdo que te lo diga, porque pienses que esa persona fue culpable de todo tu dolor…
El perdón no exime a las personas de su responsabilidad ante la vida, de reconocer y corregir el error y sus consecuencias, además de hacer cuanto sea necesario para aliviar la vida de las personas a las que afectaron.
Cuando perdonamos a otros, nos liberamos a nosotros de la carga emocional negativa que hemos acarreado por mucho tiempo, y que ha nublado nuestra felicidad.
Tienes derecho a ser feliz, dale la cara a la vida, con valor, fortaleza y una sonrisa, entonces, la vida te devolverá mas de lo mismo.

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