lunes, 3 de junio de 2013

¿TRASNOCHAS O MADRUGAS?: BUHO O ALONDRA


¿Eres búho o alondra? ¿Tu momento de máximo rendimiento llega cuando se pone el sol, o eres de los que son mucho más eficientes a primera hora de la mañana? Un nuevo estudio con imágenes cerebrales podría ayudar a explicar por qué algunas personas están más alerta por la mañana y otras se desenvuelven mejor por la noche.

Existen diferencias individuales en el patrón rítmico de determinados procesos fisiológicos y psicológicos. Es lo que conocemos comúnmente como personas "de día" (o alondras) y personas "de noche" (o búhos). Las personas matutinas encuentran su momento físico y psicológico óptimo por la mañana, se levantan espontáneamente con la salida del sol y empiezan a sentirse cansadas al anochecer. Las personas vespertinas, por el contrario, encuentran su mejor momento hacia el final del día, deben hacer un verdadero sacrificio para madrugar y trasnochan sin esfuerzo.

Según explica el neuropsicólogo belga Philippe Peigneux en un estudio publicado en Science, nuestra capacidad para mantenernos alerta y concentrados se ve afectada tanto por la cantidad de tiempo que permanecemos despiertos como por el momento del día, debido a los ritmos del reloj circadiano interno.

Pero ¿es igual la respuesta en todos los individuos? Las imágenes del cerebro de sujetos madrugadores y trasnochadores indican que no. Según ha comprobado Peigneux con ayuda de la resonancia magnética funcional, los trasnochadores pueden permanecer despiertos durante más tiempo que los madrugadores antes de rendirse ante la fatiga mental. En concreto, después de diez horas en vela, los madrugadores muestran una menor actividad en las áreas cerebrales vinculadas a la atención en comparación con los trasnochadores, además se sentir más somnolencia y realizar las tareas de forma más lenta, mientras las capacidades de los trasnochadores se mantienen prácticamente intactas.

Los resultados obtenidos indican que los matutinos prefieren datos concretos y tangibles derivados de la experiencia directa con el entorno (son más "realistas"), procesan la información basándose en parámetros lógicos y normativos (son más "racionales"), acomodan la nueva información adquirida a su forma de ver el mundo (son más "rígidos"), respetando y prefiriendo las normas, tradiciones y costumbres sociales (son más "conformistas"). Por otra parte, los vespertinos prefieren datos abstractos y simbólicos (son más "imaginativos"), procesan la información basándose en parámetros emocionales o afectivos (son más "emocionales"), generan nuevos esquemas de conocimiento para asimilar la nueva información (son más "creativos"), siendo reacios a seguir las normas y pautas sociales (son más "discrepantes"). Los resultados del estudio se han publicado en Personality and Individual Differences.

Las 'personas búho' tienen ventajas a nivel cerebral", afirma Peigneux. Lo malo es que el ritmo que impone la sociedad no siempre les permite aprovecharlas. Según el investigador, muchas personas que tienen alto rendimiento durante la noche se ven obligadas a ir a la escuela o trabajar muy temprano, en contra de su ciclo natural.

La sociedad premia a la matutinidad y una muestra de ello son refranes del tipo "al que madruga Dios le ayuda". No es de extrañar, pues, que los matutinos sigan al pie de la letra la información que les brinda el entorno, ya que ésta repercute positivamente sobre su bienestar. Además, están conformes con las normas sociales porque muchas de ellas parecen estar hechas "a su medida" y adaptan la información a esquemas previos porque posiblemente hayan sido exitosos en el pasado. Todo ello contribuye a hacer de la matutinidad una característica socialmente deseable. Las personas vespertinas, por el contrario, necesitan centrarse en lo simbólico y abstracto porque lo objetivo no les ayuda, tienden a transgredir las normas porque muchos aspectos de la sociedad no están en sintonía con su tipología circadiana y tienden a mostrarse creativos y a improvisar porque rehúsan aceptar las circunstancias tal y como se les presentan. El estudio pone de manifiesto la necesidad de incorporar la variable matutinidad-vespertinidad en el estudio de la personalidad con el fin de comprender los diferentes estilos que muestran las personas en su interacción con el entorno.

¿Cuál eres tú? ¿Búho o Alondra?

Fuente: muyinteresante.es y madrimasd.org

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