domingo, 24 de febrero de 2019

¿QUÉ PUEDO APRENDER DE MIS ERRORES?

La vida nos brinda diferentes oportunidades para seguir creciendo y desarrollándonos como personas. La mayoría de ellas se encuentra en los errores que cometemos.

Los fracasos son positivos. Cada fracaso esconde una lección que podemos aprender. Podemos descubrir por ejemplo que existe una manera mejor de hacer tal cosa. Si pensamos en ello, seguramente la siguiente ocasión lo haremos mejor. El que nunca ha fracasado es porque nunca ha intentado superar retos.

No tengas miedo de equivocarte. Si prestamos atención a lo que nos ha sucedido, iremos siempre encontrando mejores maneras de llegar a nuestros objetivos. Detrás de todo éxito ha habido siempre muchos errores y lucha antes de la victoria.

Aprende a perdonarte. Deja de culparte por los errores del pasado, si hay cosas que hiciste de las que te arrepientes, aprende de ellas y sigue adelante. El sentimiento de culpa se vuelve negativo cuando nos impide aprender del error y seguir adelante. Ten en cuenta que si hiciste algo de lo que hoy te arrepientes es porque en ese momento no tenías las suficientes herramientas para hacer frente a esa situación. Hoy muchas de ellas las tienes y por eso ahora podrás hacer las cosas mejor. 

Consejos para aprender de los errores del pasado

Utiliza el nuevo aprendizaje a tu favor.  Si logras descubrir la lección que te aporta el error cometido, aprovéchalo y ponla en práctica. Utiliza el aprendizaje a tu favor. Así, cuando te enfrentes a una ocasión similar, haz uso de estas nuevas herramientas que has adquirido para salir adelante ante esa situación.

Vive el presente. Son muchos los que se torturan por cuestiones pasadas, que recuerdan constantemente el error cometido. Esto impide disfrutar del presente. El aquí y el ahora es lo realmente importante.

Piensa antes de actuar. Si notas que incluso a pesar de haber encontrado el aprendizaje del error cometido, sigues cayendo una y otra vez exactamente en el mismo error, probablemente estés actuando por impulso. Recuerda que en la mayoría de las situaciones, antes de tomar una decisión hay que hacer previamente una reflexión para evitar movernos únicamente por impulsividad.

Saber aprender de los propios errores implica sobre todo saber perdonarnos a nosotros mismos por los errores del pasado. Cada experiencia se puede transformar en positiva si sabemos descubrir lo que nos está enseñando.

Autor: Javier Fiz  Pérez

viernes, 22 de febrero de 2019

150 EMOCIONES POSITIVAS

Para que las agregues a tu vocabulario y a tu vida

miércoles, 20 de febrero de 2019

sábado, 16 de febrero de 2019

INVITACIÓN A UNA FIESTA DE CUMPLEAÑOS

Todas las mamás debemos ser ésta mamá que mandó una invitación de cumpleaños
La historia de esta mamá que recibió una invitación para una fiesta de cumpleaños es muy linda. Todas las mamás deberíamos ser la que escribió la invitación.

La historia la cuenta la mamá de Timothy, un niño con autismo quien casi no ha asistido a fiestas de sus compañeros porque para sus papás es muy difícil lidiar con la situación, por lo que prefieren no causar molestias, pero cuando Tim recibió una invitación especial, su mamá escribió esto para agradecer a esa mamá que se tomó el tiempo de hacerlo.

Querida mamá:

Tú no me conoces, ni yo a ti, pero tu hijo se sienta a veces a lado del mío en la escuela.

Timothy tiene un trastorno severo del espectro autista. Pero también es un niño de 7 años que ama y juega con todo su corazón. Él necesita atención extra en la escuela y a veces parece simplemente ajeno a lo que pasa justo debajo de su nariz.

Él quiere tener amigos pero a veces no sabe cómo hacer amigos.

Él quiere jugar pero no sabe cómo pedirlo.

Él quiere que lo incluyan en las actividades pero no sabe cómo.

Nosotros, los papás de niños con condiciones especiales sabemos muy bien lo que sufren cuando los dejan a un lado de las reuniones sociales, de las citas de juegos, de las pijamadas, de las tardes de deportes y de los cumpleaños.

 Y te puedo decir con mi corazón que mi hijo jamás ha asistido a alguna de esas reuniones, a pesar de que hemos recibido incontables invitaciones de niños que invitan a todos los niños del salón en general. No me mal entiendas, estoy agradecida por eso.

 Pero siempre me pregunto si los papás saben qué podría pasar si llevo a Timothy, las interrupciones, las crisis. Y lo mucho que odiaría robarme el centro de atención de la fiesta por la situación de mi hijo.

 Así que muy amablemente hemos declinado ante las invitaciones, cada una de ellas.

 Hasta que llegó a mi correo una invitación tuya con una nota especial:

“Carter se sienta a lado de Timothy en la escuela y siempre habla de él. En verdad espero que pueda venir a la fiesta. Tendremos un castillo inflable y podemos agregar otro más pequeño a un lado. También habrá globos de agua y pistolas de agua para jugar. Tal vez Timothy pueda venir más temprano, por si se llegara a abrumar con tantos niños. Por favor hazme saber cómo podemos hacerle para que funcione”.

 Escribiste exactamente lo que necesitaba leer ese día sin saberlo, porque gracias a ti y a cómo has educado a tu hijo, el mío es incluido.

 Gracias a tu hijo mi hijo se siente querido.

 Gracias a tu hijo el mío tiene una voz.

 Y quiero que sepas que gracias a ti puedo atravesar otro día más.

 Gracias a ti puedo llegar a otra junta, puedo subir más escaleras y hacer más preguntas.

 Gracias a ti tengo esperanza en el futuro de Timothy y solo quería decirte el fantástico trabajo que estás haciendo con tu hijo.

 Sinceramente,

 La mamá de Timothy verdaderamente agradecida.

 Fuente: Tricia Rhynold, para For Every Mom