jueves, 22 de marzo de 2012

EL CEREBRO MASCULINO (20)


LA NIÑA DE SUS OJOS

Las investigaciones demuestran que cuando una niñita tiene una estrecha y adecuada relación con su papá, ello fijará las bases para que pueda llevarse mejor con los hombres más adelante en su vida.

Cuando Tim visitó a su amigo Zack y lo vio cepillando suavemente el cabello de su hija Kelsey de 4 años y medio, se sorprendió de lo gentil que se había vuelto.

Zack, el mismo hombre que había aporreado a innumerables tipos en el campo de fútbol, ahora estaba sentado con su hija jugando a la hora del té.

Tim observaba con sorpresa la forma como Zack interpretaba los roles que Kelsey le asignaba, incluyendo ser su caballito y dejar que ella se montara en su espalda mientras él se arrastraba en cuatro patas.

Las hijas son conocidas por manejar a su antojo a sus papis y Tim fue testigo de ello más tarde ese mismo día cuando Kelsey reprendía a Zack por poner la mesa del té en forma incorrecta: “Las cucharas van a este lado de los platos, Papá. Las tazas van sobre los platillos y no sobre el mantel. Y debes poner la servilleta sobre tu regazo. Ahora empecemos de nuevo”.

Zack hacía lo que su hija le decía, y Tim no podía evitar reírse.

Zack le preguntó a Kelsey: “¿Por qué te gusta las fiestas del té con tu papi si él lo hace mal”.

“Porque él hace lo que le digo”, respondió sin inmutarse.

Cuando Kelsey jugaba con Mami u otras niñas, siempre había más negociación y compromiso.

Cuando ella accidentalmente rompió una de las tazas y rompió en llanto, Zack vino al rescate con la Super Goma e hizo que todo volviera a la normalidad.

En un estudio en Wisconsin se reportó que los padres se sienten más cercanos a sus hijas cuando están haciendo algo para ayudarlas.

Esto es cierto ya sea que la hija tenga 4 años o 44 años.

Los papás se vinculan con sus hijas ayudándolas a resolver sus problemas y arreglando las cosas que no funcionan, ya sea sus muñecas o sus asuntos financieros.

Los padres también se vinculan con sus hijos varones ayudándolos, pero las investigaciones demuestran que esta “ayuda” frecuentemente se centra en hacer que sus hijos sean más fuertes y rudos.

Los estudios demuestran que los papás sienten que es su responsabilidad fortalecer a sus hijos para poder sobrevivir como un hombre en el mundo real.

Esto a veces los lleva a inhibir las muestras de afecto y más bien aplicar un trato más rudo.

Aun así, los investigadores han hallado que no solo los padres se identifican con sus hijos, sino que los hijos aprecian a sus padres como modelos de conducta de lo que se supone que deben hacer cuando crezcan.

Resumen de las investigaciones de Louann Brizendine, M.D.

Traducido por el psicólogo Luis Venegas Chalen

http://www.psicologosperu.com/