sábado, 21 de julio de 2018

DIA 202: COMO RESOLVER PROBLEMAS

Algunas actitudes de resolución de problemas:

Analice las situaciones importantes que deben resolverse.
No se las tome como si tuviera que resolverlas de inmediato.
Considere tanto las mejores soluciones como las posibles alternativas.
Escoja un número determinado de soluciones, aunque en un primer momento le parezca que una será la más deseable.
Compruebe las soluciones elegidas, para ver si producen los resultados que usted desea.
Asuma el hecho de que es posible encontrar buenas soluciones; pero no insista en tener que conseguirlas.
Ayúdese usted mismo a establecer metas realistas a través del establecimiento del problema, así como de los pasos necesarios para resolverlo de manera conductual.
Intente generar un buen número de soluciones efectivas potencialmente.
Cuando sienta ansiedad o estrés ante la resolución de su problema, imagine la manera en que el resto de la gente podría responder ante dilemas parecidos, y cómo resolverían el estrés de tener que enfrentarse a éstos.
Evalúe los pros y los contras de cada solución, y ordene estas soluciones en función de su practicidad y de sus posibles resultados.
Revise algunas de las estrategias y conductas deseables a seguir, antes de ponerlas en práctica. A medida que va trabajando en ellas, continúe imaginando constructivamente nuevas soluciones y contrólelas mentalmente.
Prepárese para posibles fracasos y no insista en que no se produzcan.
Congratúlese por intentarlo aunque los planes no salgan como desea.
Convénzase de que puede hacerlo bien cuando ya se encuentre embarcado en la resolución del problema.
Cuando esté bloqueado, observe qué es lo que se puede decir a sí mismo para que se produzca este bloqueo: sospeche que, a lo mejor, puede estar incurriendo en exigencias, demandas y obligaciones absolutistas. Encuéntrelas, si es que realmente existen, y enfréntese a ellas activamente y con fuerza.
Descubra algunas de las ideas positivas y esperanzadoras que podrían ayudarle, como “de verdad que puedo hacerlo”, “ ahora que lo estoy haciendo tan bien, puedo hacerlo mejor”.
Convénzase de que si ocurriera lo peor y no pudiera resolver el problema, no ocurrirá ningún desastre, y encontrará otras formas de ser feliz.
Intente ver la situación como un reto o desafío para usted, aunque no esté resolviendo bien el problema. Casi siempre podrá aprender de los intentos que está realizando para completar el problema, o de los fracasos, y podrá disfrutar del proceso de encontrar soluciones mejores y definitivamente eficaces.